Tribuna y Opinión por Gonzalo Tajuelo

Después de ver a los mayores en las calles, rompiendo el cordón policial para llegar frente al congreso para protestar por las pensiones, después de ver como esa gente que después de años y años de trabajo salen a defender sus derechos y el de todos sus descendientes, después de verles los ojos en las noticias, después de escuchar sus palabras y razones de lucha…

Como no puedo sentirme avergonzado de mi generación, habiendo visto a mis padres y los suyos levantarse cada día para trabajar, solo y para nosotros, para calentarnos la habitación de la casa, para darnos de comer, pagarnos la ropa y la EDUCACIÓN (Que no todos valoran), para regalarnos el cielo y la tierra, las videoconsolas, los ordenadores, móviles y toda la tecnología que nos mantiene mudos y con la mirada en la luz artificial sin dejarnos ver lo que nos rodea. ¿No deberíamos ser nosotros los que saliéramos a defender sus pensiones que nos mantienen?.

Hoy me siento mal, porque he visto a mi familia luchar y yo no lo estoy haciendo lo suficiente y la juventud tampoco. Porque participé aquel 15 de Mayo de 2011 en la Plaza de Sol de Madrid bajando a sumar una cabeza más, porque participé aquel 21 de Noviembre de 2012 en la Plaza de Neptuno de Madrid, porque participé aquel 26 de febrero de 2015 en el movimiento contra la reforma de la educación 3+2 justo hace hoy 3 años… ¿pero y ahora qué? ¿Hemos avanzado mucho o algo? Ahora que la política española anda diferente, que no mejor, ¿nos callamos?

No puedo sentirme más impotente ante nuestra pasividad contra los mandatarios de España que se están riendo de todos nosotros cada día con sus declaraciones. ¿M. Rajoy dice que somos punteros en Ciencia? ¡Pero si los jóvenes estamos emigrando! ¡Si las ayudas I+D son ridículas! ¡Si las matrículas de la Universidad Pública nos cuestan como privadas!… ¡SI NOS ESTÁN ROBANDO!

Y que suerte la mía de poder estar estudiando y poder estar comiendo, que mis padres puedan ayudarme a vivir y a disfrutar de mi vida, haciendo lo que me gusta. ¿Pero luchamos por ellos? ¿En qué estamos pensando? Hay muchos jóvenes que no pueden estudiar, porque sus padres no se lo pueden permitir, por el paro, por las pensiones, por enfermedades, por los recortes… ¿Pero cómo ya tengo para mí, no pienso en los demás? ¿Dónde ha quedado la empatía?

Quiero salir a la calle, quiero ir a la capital, a Madrid para luchar por mis vecinos, por los del sur y por la libertad de expresión y opinión en Cataluña en el norte, pasando por los derechos de todas las personas de las demás Comunidades Autónomas, no por mí, que también, POR TODOS.

Volvamos a dar un empujón a el país, que es de la gente, de los que paseamos por las calles, no de los que flotan por ellas con sus coches oficiales.

Lo escribo porque lo siento, lo escribo porque quiero un movimiento común, de pensionistas, de parados, de estudiantes, de emigrantes, de jóvenes exiliados, de artistas, de gente con problemas de salud, por los refugiados del Sáhara… por todos ellos. ¡LEVANTEMOS LA VISTA Y LA VOZ!

Gonzalo Tajuelo.