Las cucarachas han emergido como una de las plagas más alarmantes en Castilla-La Mancha, mostrando una notable variación en su incidencia entre las diferentes provincias de esta comunidad. Así lo revela el «Informe Anual de Plagas 2025: Análisis de incidencia y distribución territorial», elaborado por Rentokil Initial, el cual analiza más de 23.700 consultas y solicitudes de servicio en toda España.
En Albacete, las cucarachas representan el 34,25 % de todas las incidencias registradas, seguidas muy de cerca por las chinches y los xilófagos, con un 30,14 % y un 13,70 %, respectivamente. Asimismo, Ciudad Real presenta una alta concentración de estas plagas, alcanzando un 32,18 % de las incidencias, mientras que los roedores y los xilófagos completan el podio con un 26,44 % y 19,54 %.
Por otro lado, en Cuenca, los xilófagos encabezan la lista con un 34,88 % de las incidencias, seguidos por los roedores (20,93 %) y las cucarachas, que representan el 18,60 %. En Guadalajara, las avispas se posicionan en primera posición con un 24,75 %, seguidas de cerca por las cucarachas y los xilófagos, que representan el 23,76 % y 16,83 %, respectivamente. En Toledo, las cucarachas retoman el liderazgo con un 24,29 %, seguidas por los roedores y los xilófagos con un 19,05 % y 13,81 %.
Rubén Bueno, experto en sanidad ambiental de Rentokil Initial, señala que la variabilidad en la distribución de plagas está influenciada por factores como el entorno, las condiciones ambientales y la disponibilidad de refugio y alimento. Esta diversidad subraya la importancia de estudiar las particularidades de cada zona para implementar medidas de control y prevención efectivas.
El informe también destaca que Toledo desempeña un rol relevante a nivel nacional respecto al picudo rojo, con una concentración del 8,47 % de los avisos por esta plaga en el ámbito nacional. Esta especie afecta principalmente a las palmeras y puede amenazar la salud y supervivencia de estos árboles, remarcando la importancia de la vigilancia y detección temprana en áreas propensas a su desarrollo.
La combinación de cambios en el entorno, expansión urbana y el aumento de desplazamientos ha propiciado la aparición de nuevos patrones de actividad y propagación de plagas. Para enfrentar estos desafíos, Rentokil Initial aboga por un enfoque que combine la vigilancia continua con medidas preventivas y el uso de herramientas tecnológicas avanzadas, adaptándose así a las necesidades específicas de cada entorno para mejorar la eficacia de los tratamientos en la gestión de plagas.

















