Continuando nuestra serie dedicada al Estudio sobre la Carta Puebla de Herencia.

¿Qué es una Carta-Puebla?

Una carta-puebla o carta de población es una documento especial otorgado durante la Edad Media por una autoridad a los pobladores de un territorio. Esta autoridad podía ser señorial o eclesiástica: reyes, señores, Iglesia, Ordenes militares, Ordenes religiosas. Los pobladores son las personas que se asientan en la nueva tierra que se puebla (o repuebla), y que procedan de otro no muy lejano del nuevo lugar que toman por residencia. En la carta-puebla, como documento jurídico y administrativo, se consignan las normas generales a las que deben ajustarse los nuevos pobladores o los que fueran después a poblar: obligaciones, exenciones, privilegios, fueros, etc.

Las cartas de población recogen muy someramente someramente estas normas y remiten a algún fuero más extenso, donde se amplían todas las cuestiones jurídicas. T. MUÑOZ recogió en un libro una serie amplia de cartas-pueblas de los primeros tiempos de la repoblación. En él se puede ver una muestra representativa de las variedades de estos documentos, según se expedían en los siglos mediavales.

L. Gª. DE VALDEAVELLANO en su Curso de Historia de las Instituciones Españolas distingue varios tipos de repoblación durante la Edad Media. Veámoslos. Primero. Repoblación monacal y privada: llevada a cabo por Monasterios, Ordenes Religiosas y señores particulares, se dio sobre tod oen el valle del Duero durante los siglos IX y X, y en algunos puntos de Salamanca y de Segovia (v.g., Sepúlveda, repoblada por Fernán González el año 940); aún así la iniciativa era real. Segundo. Repoblación concejil: se inició en el siglo XI, “cuando los centros de población se constituyen en concejos o Municipios”. Llegó en el siglo XI hasta Ávila y Toledo (1085). En esta fase la repoblación era confiada a los Concejos del antiguo Reino de Toledo o de Castilla. Ello indica que los castellanos del norte se encontraban ya con importantes núcleos de población habitados, no desiertos, con una organización social mínima. Los Concejos o Municipios se convertían en centro de un territorio llamado alfoz, desde donde actuaban y repoblaban el especio mayor o menor del alfoz, estableciendo nuevos poblamientos o desarrollando los ya existentes. Tercero. El tercer tipo de repoblación seguido en Castilla durante la Edad Media, según Gª DE VALDEAVELLANO, fue el de las Ordenes Militares. Se desarrolló esta etapa en los siglos XII y XIII, después de eliminado el peligro almorávide y almohade, en la franja castellana que va del Tajo a Sierra Morena, esto es, los valles del Tajo y el Guadiana, lo que hoy es La Mancha y Extremadura, prácticamente.

Las Ordenes Militares, ante la inesxistencia de concejos y de una población antigua, organizada y abundante, con su nobleza o clase dirigente correspondiente, toman a su cargo la conquista, colonización, repoblación y administración de estos grandes territorios, a lo que parece, yermos de población.

Las Ordenes Militares son como la invención de una clase noble artificial, ya que no existía una clase noble fuerte, “natural”.

Las Ordenes Militares ejercieron (empezaron a ejercerlo) el señorío de estas tierras de Castilla. Cuarto. Una cuarta fase, posterior en el espacio y en el tiempo, se dio en el valle del Guadalquivir en los siglos XIII-XV. Aquí intervinieron al alimón los Concejos, abundantes y muy poblados, los nobles castellanos, que obtuvieron unas enormes concesiones de tierras y señoríos, y también las Ordenes Militares.

Este resumen del proceso repoblador durante y después de la Reconquista en la Edad Media afectó sobre todo a Castilla.

No se recoge aquí el procedimiento repoblador en los reinos de Navarra y Aragón (Aragón, Cataluña, Valencia, Baleares, Murcia, etc.) ni Portugal, aunque hay que decir que siguieron esquemas muy parecidos. La diferencia fundamental está, en mi opinión, en que sólo Castilla encuentra una franja tan grande de terreno y tan despoblada de hombres como la Mancha. Esta circunstancia marcó el desarrollo de la historia de esta tierra para siempre.

También hay que observar, y esto se aprecia a simple vista, que estas cuatro fases de la repoblación están en relación con el proceso de la Reconquista. A los momentos iniciales de la Reconquista les corresponde la repoblación señorial, monacal y concejil, que dura hasta el siglo XI. A las etapas medias de la Reconquista les corresponde la repoblación de las Ordenes Militares, durante lo siglos XII y XIII, del Tajo a Sierra Morena. Por último, durante el siglo XIII (a partir de Fernando III el Santo) se reconquista y repuebla el valle del Guadalquivir (Andalucía) con procedimientos propios.

Un estudio de D. Jesús Fernández Montes
Editado por el Ayuntamiento de Herencia.

Ver también
Carta Puebla de Herencia
¿Qué es una Carta-Puebla?

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