Informa: [Mercedes Camacho] [Ciudad Real] Lanza Digital.

cidra-fotografia-de-jacinto-juradoLa empresa de Herencia (Ciudad Real), Tecnove, colabora con CIDRA, la cual nace en Daimiel con el objetivo de recuperar los residuos y acercarse al “vertedero 0”. En una superficie de 24.000 m2 cuadrados, dispone de 6 unidades experimentales, 5 laboratorios de investigación y control y 5 plantas piloto.

Acercarse al “vertedero 0”, es decir, reciclar y reutilizar lo máximo posible de los residuos industriales para minimizar el impacto medioambiental de los mismos y obtener nuevas materias primas, con lo que conllevará de ahorro para las empresas que los producen, es el objetivo fundamental con el que ha nacido en la provincia de Ciudad Real, concretamente en Daimiel, CIDRA, el Centro de Investigación y Desarrollo para la Recuperación Ambiental, una ambiciosa iniciativa pionera en nuestro país.

Así lo explicó a Lanza la directora del centro, Lourdes Rodríguez, quien destacó que entre los objetivos con los que nació la compañía Alquimia Soluciones Ambientales, al que pertenece CIDRA, se encuentran fomentar el desarrollo de la capacidad de innovación de las personas -para lo que entre su personal se entremezclan los más experimentados profesionales con los jóvenes con una gran capacidad de aprendizaje- así como convertirse en un referente en la investigación aplicada para el aprovechamiento de aguas, residuos y suelos y para la obtención de energía a partir de residuos y materiales no reutilizables o reciclables.

CIDRA es un centro pionero en España ya que, como indica su directora, en nuestro país no existe ninguno que pueda tratar tantas cosas al mismo tiempo y que, además, disponga de laboratorios de investigación.
Precisamente, por lo que se refiere a las principales líneas de investigación, desarrollo e innovación de la compañía, éstas se centran en “la valorización de biorresiduos para aprovechamiento agrícola y energético; la formulación de nuevos materiales a partir de residuos industriales; el tratamiento, reutilización y aprovechamiento de aguas residuales; la valorización energética de biomasa residual y el uso de energías renovables; y la biorremediación de suelos contaminados, es decir, la descontaminación a través de microorganismos”, subrayó Rodríguez.

“En definitiva, nuestro objetivo es que nada vaya a vertedero, que todo lo que tenga una posible aplicación o se pueda sacar algo de ello, lo obtengamos”.

Para lograr estos objetivos, CIDRA dispone, en una superficie de 24.000 metros cuadrados, de seis unidades experimentales, cinco laboratorios de investigación y control y 5 plantas piloto, siendo los residuos que se admiten en el centro las aguas de la industria alimentaria, farmacéutica o de limpieza de tanques; ácidos y bases agotados; disolventes; sólidos orgánicos e inorgánicos; productos alimentarios y medicamentos caducados o fuera de especificaciones; productos químicos; además de plásticos, cartones, trapos, maderas, resinas, pinturas o barnices, entre otros.

Sensibilidad empresarial
Desde su puesta en marcha, CIDRA está recibiendo numerosas solicitudes de empresas de todo el país y ya están colaborando con más de 150, entre las que se encuentran algunas tan importantes como Grupo Ebro Puleva, Ferrovial, Garrigues Asesores, Gómez Acebo & Pombo Abogados, Laboratorios Servier, Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, Consejería Bienestar Social de la Comunidad de Madrid, Sniace, Fyse Fermentaciones y Síntesis Española, Diario El País o Antibióticos; además de otras que se ubican en la geografía regional y provincial, como es el caso de García Carrión, Tudor, Vestas, Fertiberia, Uniarte, Tecnove, Repsol, Elcogás, Cespa o Daponc Master, que se implantará próximamente en Daimiel, “además de con el Patronato de las Tablas de Daimiel, donde vamos a controlar la calidad de sus aguas”.

En opinión de Lourdes Rodríguez, las empresas cada vez están más sensibilizadas con el medio ambiente y la gestión de los residuos y el reciclaje, especialmente en el caso del agua, “ya que su escasez es el problema que más claro tienen y, de momento, con lo que más trabajamos aquí y que más proyectos de investigación nos piden desde fuera, es el relacionado con el agua y cada vez se interesan más por su reutilización”.

Asimismo, otros de los residuos con los que están más sensibilizados son los peligrosos y menos con aquellos que no lo son, como es el caso de plástico, cartón… “Sin embargo esto no ocurre con las empresas europeas, y nosotros lo vemos con el caso de Vestas, que tiene unos estándares muy claros sobre recuperar todo lo que se pueda y, de hecho, ellos nos han pedido que les propongamos qué hacer con todos los residuos para no enviarlos a los vertederos”.

Esa cultura poco a poco comienza a extenderse gracias a la aparición de centros de innovación como CIDRA, “y así nos ocurrió con García Carrión, que cuando le dijeron que nosotros podíamos reciclar los zumos caducados, no han dudado en enviárnoslos”.No obstante, sigue habiendo una sensibilización “prácticamente nula” en temas de contaminación de suelos porque el primer decreto que se elaboró en España data de 2005. Sin embargo, Castilla-La Mancha está muy avanzada en los temas relacionados con las energías renovables y biomasa, “donde nos encontramos con empresas que están muy concienciadas”.
Pero para seguir contribuyendo a esta concienciación también es necesario que enviar los residuos al vertedero deje de ser lo más barato, como ya ocurre en Europa, “además de que los empresarios deberían concienciarse de que el reciclaje y la reutilización supone, además, un beneficio a largo plazo para ellos”.

Proyectos en marcha
En lo que se refiere a los proyectos de investigación que actualmente están en marcha en CIDRA, Lourdes Rodríguez explicó que, dentro de los financiados con fondos europeos, se está desarrollando uno sobre valorización de residuos de la industria cárnica para la obtención de biopesticidas y otro sobre obtención de bioestimulantes a partir de residuos cárnicos.

En el caso de los proyectos financiados con fondos públicos y de Alquimia hay varios referentes a formulación de materiales alternativos a partir de residuos industriales; valorización de biorresiduos para aprovechamiento agrícola y energético; obtención de compost a partir de residuos no peligrosos; obtención de biogás a partir de residuos agrícolas, ganaderos y de la industria agroalimentaria ; biorremediacón de suelos contaminados; el tratamiento de aguas residuales procedentes de la industria de la madera; procesos de depuración y reutilización de aguas residuales industriales; desarrollo de una planta experimental de tratamiento de aguas residuales mediante humedales artificiales; o de recuperación de metales a partir de lodos de recubrimiento de superficies metálicas, entre otros.

Senda ecológica
Pero además de las actividades de desarrollo e innovación que se llevan a cabo en CIDRA, también se han planificado otra relacionada con la formación de los jóvenes en materia de reciclaje. Se trata de la denominada “Senda ecológica”, que comenzará a funcionar a mediados de noviembre, y que permitirá a los visitantes conocer lo que es el medio ambiente y la contaminación, qué problemas existen en la actualidad y de qué forma se podrían solucionar tanto del agua, como de los residuos, el suelo, la energía y el aire.
Para ello se van a instalar varios paneles de 2,5 metros en los que varias mascotas, entre las que se encuentran una hoja de cidro, una cidra -una especie de limón fruto del cidro- y una gota de agua, irán explicando al visitante cuestiones como qué es el medio ambiente, cómo se cuida en nuestro país y que figuras legales existen para protegerlo en España y en Castilla-La Mancha, haciendo especial hincapié en las Tablas de Daimiel.

Asimismo, también se le informa de cómo se estropea con la contaminación y se explica cómo y con qué se contamina “para que tengan una idea de lo que ocurre, y a partir de ese momento les hablamos de las diferentes formas de contaminación y les enseñamos que se está haciendo mal y como proponemos nosotros desde Alquimia solucionarlos, así como que pueden hacer ellos para contribuir al cuidado medioambiental”, explicó a este periódico la directora de CIDRA.

Además de los paneles, en esta senda ecológica existirá también la oportunidad de visitar el humedal que se utiliza para terminar de depurar el agua con el objetivo de que sea reutilizable, así como el lago en el que se deposita esta agua y que en CIDRA se utiliza para todo el centro excepto en el edificio administrativo y las duchas porque así lo marca la ley.

En esta senda ecológica no sólo podrán participar los escolares de la provincia y la región, especialmente a partir de 5º de Primaria que ya empiezan a conocer el medio ambiente, que lo deseen, sino también cualquier asociación, como por ejemplo de amas de casa o de mayores, que así lo solicite. Y dependiendo del colectivo que “pasee” por esa senda ecológica la visita se organizará y se realizará de una forma u otra, adaptándose así a los conocimientos de cada uno.
También estará a estudiantes de la UCLM que, en este caso, sé podrán visitar también las naves y laboratorios del centro.