“Vergüenza” es la única palabra que puede describir el comportamiento de los jugadores y cuerpo técnico del equipo juvenil de Valdepeñas. Unido al malísimo arbitraje de un chico de edad temprana nacido en el año 1992, que posiblemente si jugara a fútbol sería juvenil de primer año.

A lo que el partido se refiere, nuevamente con un mal arbitraje por parte de Víctor Nieto Cazallas natural de Santa Cruz de Mudela, el campo era una pena, estaba impracticable, incluso había mas tierra que hierba natural. Ironizando, el campo de juego parecía más un circuito de motocross…

El encuentro comenzaba como se esperaba, con muchas patadas y mal juego, con un penalty a los 10′ de partido a favor del equipo local inexistente. El penalty fue lanzado y parado por el meta David pero el árbitro lo mandó repetir alegando que tres jugadores del Herencia habían entrado al área antes de lanzar el mismo…Además, hasta tres de los juveniles de Herencia vieron tarjeta por cuestionarle los errores arbitrales cometidos. Así, en el minuto 38′ llegaba el segundo gol de Valdepeñas en otro error garrafal del árbitro al no señalar un claro fuera de juego en la misma jugada.

En la segunda parte más que fútbol, lo que práctico el equipo de Valdepeñas era rugby, abase de patadas y entradas después de tiempo. Luis tuvo que tirar de banquillo después de la lesión de Ángel Vicente. Las gradas estaban más pendientes de insultar a los jugadores que del partido, finalmente el partido acabó con un 3-1 favorable a Valdepeñas. El gol de los nuestros lo transformó Darío.

Lo que hubo después del partido sobrepasa lo normal, cuando los jugadores se dirigían a los vestuarios, los integrantes del equipo contrario fueron a por los nuestros a base de violencia, incluso se pudo visualizar algún bate de beisbol. Algunos de nuestros jugadores fueron agredidos. La policía nacional hizo bien poco para erradicar la violencia llevada a cabo en un evento en el cual lo único que debería existir es la deportividad. Al final el resultado para los nuestros fue indiferente debido a que estaban pendientes de no sufrir ningún daño.

El próximo partido de los chicos será el próximo sábado en Membrilla en partido aplazado.

Actualización del 1 de abril de 2009:

A continuación transcribimos aquí la crónica del partido aparecida el pasado miércoles, 1 de abril en el periódico El Día de Ciudad Real:

“El Valdepeñas gana casi sin esfuerzo a un flojo Herencia”

Nueva victoria en casa de los chicos de Ramio que no tuvieron problema alguno para imponerse a un Herencia que demostró el porqué de su mala clasificación ya que no creo peligro alguno ante el marco rojillo.

A los cinco minutos de empezar pudo adelantarse en el marcador el Valdepeñas en un grave error del meta que no acierta a blocar y Pablo, que no se lo esperaba, remataba desviado.

Pero cinco minutos después llegaría el primero de los valdepeñeros en un claro penalti cometido sobre Escudero. Su lanzamiento lo detiene el portero pero por suerte para él y su equipo el colegiado mandó repetir el lanzamiento de la pena máxima. Escudero no se arriesgó a un segundo error y cedió la responsabilidad a Jorge que no lo desaprovechó y marcó el primer tanto para su equipo.

Los herencianos bastante molestos con la actuación del trencilla (protestaron el penalti señalado y luego muchos más que se tuviera que lanzar dos veces) poco a poco se fueron desquiciando. Los valdepeñeros mientras a lo suyo, se relajaron en exceso sin crear demasiado peligro pero con una superioridad sumamente exultante.

Carlos pudo ampliar la ventaja en un potente zurdazo que rechazó el meta. A siete minutos para llegar al descanso los rojillos ponían tierra de por medio al colocar el segundo del partido en un gran pase del ecuatoriano Brandon que Jorge aprovechó para mandar el balón a la red.

Segunda parte

Tras la reanudación llegaron los cambios en ambos equipos situación que minó el juego de los valdepeñeros al prescindir de varios de sus titulares. A los 66 minutos y en el primer balón que le llegaba al meta Gory, que acababa de reemplazar a Jorge, en un centro sin aparente peligro de Leandro, el meta estaba completamente despistado y cuando fue a por la bola el poco césped que queda le jugó un mala pasada y el bote le sorprendió colocando el dos a uno dándole un poco de emoción al choque.

Este tanto no minó la moral de los rojillos que no sufrieron para mantener la ventaja en el marcador. Es más, ya en el tiempo de descuento, Antón en el segundo palo cabeceaba a placer logrando el definitivo tres a uno.

Con esta victoria los chicos de Ramiro siguen demostrando su superioridad como locales.