virgen-doloresDecir ANDERO es algo más que pronunciar una palabra. Ser andero es algo más que ser un penitente, sentirse andero es un nivel del alma, sufrir como andero es desear el dolor de los demás, procesionar como andero es compartir sentimientos. El andero, sólo por serlo, amplía su familia, sus hermanos de andas se convierten en sus nuevos hermanos con fuertes lazos de unión.

Ser algo más que un penitente significa notar en tu propio cuerpo un poco del dolor físico que Jesús sintió de camino al Calvario. En este mundo tan aséptico, en donde el dolor casi ya no existe, en donde hemos diseñado los analgésicos, las anestesias y las sedaciones, y las usamos y abusamos para no notar nunca el dolor, y en esta sociedad en donde en los países ricos nos olvidamos del sufrimiento del Tercer Mundo y de los que más padecen, al menos una semana al año viene bien ponerse en su lugar, aprender que el cuerpo humano sufre y siente, y de esta manera valorar nuestro bienestar y no olvidarnos de los que se sienten olvidados, enfermos, apartados o mayores.

Vivimos en un mundo con muchos países, muchos niveles sociales y en cambio con el mismo tipo de sufrimiento corporal.

virgen-dolores-1Cuando digo que sentirse andero es un nivel del alma quiero decir que el andero no sólo es un individuo que carga un cierto número de kilos y se pasea por las calles. El buen andero es aquel que se prepara tanto física como espiritualmente, leyendo de la Biblia los pasajes de la Semana de Pasión, preparándose en los actos programados y de esta manera, realmente se disfruta en pleno de estas fiestas. Si el interior no se prepara y no alcanza un cierto estado espiritual, de nada sirve ser andero, porque se convierte más bien en un maratón de fuerza sin sentido.

Al hablar de desear el dolor de los demás, quiero decir que el buen andero es aquel que está dispuesto a cargar con el dolor de los demás. En el acto de las procesiones, un andero es consciente de que si carga su peso no se lo carga a los demás, y que si carga un poco más del peso que debe, ayuda a aliviar el sufrimiento de los demás. En la sociedad es igual, ayudar a los demás a cargar con los pesos que la vida les va colocando les ayuda y les alivia. El ser andero es un aprendizaje que es fácilmente transportable a todo lo que nos rodea.

virgen-dolores-2Procesionar como andero es compartir sufrimientos. El trabajo como andero no sólo empieza y termina en as procesiones, el trabajo es largo y comienza varios meses antes. Durante los días de ensayo se comparte lo bueno y lo malo de todos, las risas y tristezas. El cansancio es común y las emociones son comunes. Y me consta que cuando vamos con el capuchón puesto y ves en la acera a alguien que sabes ue lo está pasando mal en la vida y le rezas en su nombre a la Virgen de los Dolores, me consta que en se momento, debajo de otros capuchones también hay más anderos rezando por el mismo motivo.

También ser andero implica crear nuevos lazos de unión entre personas con los que si no fuese por la fe en la Virgen, como por cualquier otra imagen, sería difícil que se diesen. Se comparte con ellos momentos que son las más de las veces malos que buenos, y aprendes a quererlos. En la procesión, al ir todos vestidos igual, no hay ningún tipo de diferencias y te das cuenta que en ese momento todos somos la misma persona y les tomas tal aprecio que eso se traduce en una buena amistad el resto del año. Todos unidos y a la vez nos convertimos en los pies de la Virgen, en sus pasos por las calles de nuestro pueblo.

El andero nace, pero también se hace.

Si te gusta todo lo que has leído y si te apetece sentir y notar lo anteriormente escrito, no lo dudes, ya sabes donde tienes tus nuevos hermanos.

Enrique Rodríguez de Tembleque
Escrito publicado en el libro-guia de Semana Santa 2009

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