ElRondadias17A continuación os dejamos como adelanto del El Rondadías número 17 de Junio de 2010 el Editorial para este mes que ya empieza dejar notar la llegada del verano. Desde aquí os animamos a suscribiros al El Rondadías para asegurar que recibiréis un ejemplar puntualmente cada mes en casa. Los suscriptores ya tienen el número 17 en sus buzones a día de hoy.

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Editorial de Junio 2010. El Rondadías 17.

Los recortes económicos que ha decretado el Gobierno central para hacer frente a la crisis son de sobra conocidos, al menos aquellos que nos afectan más directamente. Sin embargo, entre tanta tijera se ha dejado pasar por alto en la mayoría de medios de comunicación una reducción de 600 millones de euros en la Ayuda Oficial al Desarrollo entre 2010 y 2012. Sería demasiado simplista, facilón y, en cierta medida, populista y demagogo defender algo así argumentando que primero nosotros y luego el resto. Como si el resto fuera algo ajeno a nosotros. Como si la suerte del Tercer Mundo y nuestro obligado y necesario compromiso de cooperación fuera cosa de otra galaxia y no afectara a nuestra sociedad. Nada más lejos de la realidad. Por mucha crisis que tengamos que soportar y superar, dejar en la cuneta o en el olvido los proyectos en marcha de Ayuda al Desarrollo es un error.

En este numero El Rondadías ha tenido el honor y orgullo de entrevistarse con Luis Callejas, herenciano que desde hace 7 años está al frente de un proyecto ilusionante, admirable y muy digno: la ayuda a menores refugiados en Madrid. La integración de estos inmigrantes, seres humanos no nos olvidemos, que llegan a nuestro país solos, sin amparo, huyendo del hambre, de una persecución ideológica quizás, o por razón de su sexo o condición sexual, se vuelve fundamental. Es injusto una negación rotunda a estas personas por el mero hecho de ser distintos. Porque la inmigración no es un problema, como él mismo explica en la entrevista. Basta ya de hipocresías, de engaños, de prejuicios.

En estos tiempos de crisis, más que nunca, no se puede lanzar la piedra y esconder la mano contra el diferente, contra el inmigrante. Ahora, más que nunca, es cuando hay que tirar para delante. Dauda, miembro de la Asociación de Sin Papeles de Madrid, contaba en un reportaje publicado en www.periodismohumano.com que en su idioma materno de Senegal, en wolof, existe una palabra que significa solidaridad y que se pronuncia Yapalante. Bonita coincidencia. Ojalá, ahora más que nunca, todos podamos decir, vivir y practicar eso mismo: la solidaridad. Yapalante. Si la crisis la está pagando los de siempre, los que tienen menos, la clase media y obrera, no prolonguemos esa condena hacia los que están en condiciones mucho peores que nosotros: los pobres, pobres. No sentenciemos al olvido, o a la muerte, a los inmigrantes.