A lo largo de los siglos han sido frecuentes los brotes epidémicos, más o menos generalizados,  en Herencia y su comarca. Desde el siglo XIX podemos destacar los brotes de cólera morbo en toda España, siendo destacadamente virulentos en los años 1833, 1853, 1855, 1865, 1885.

Zotal
Zotal

Así, en Herencia, en el año 1834, nos encontramos con la trágica noticia de uno de estos severísimos azotes del cólera morbo. La epidemia se centró en los meses de verano. El primer fallecido fue Pedro Pérez Olivares (fallecido el 24 de Junio), y la última muerte fue Irene Corrales (fallecida el 24 de Agosto). En total murieron 295 adultos y 174 niños.

En futuros capítulos veremos con detalle alguno de estos brotes coléricos. Sin embargo, en esta ocasión nos adentramos en el siglo XX y en la gran epidemia de gripe que se extendió por toda la geografía española durante 1919.

El virus causante del brote de gripe o influenza”, como también se conocía, se transmite de una persona a otra por secreciones respiratorias expulsadas al toser, estornudar y hablar. Otros nombres que recibía eran los de trancazo o catarro epidémico.

La epidemia de 1918 ha pasado injustamente a la historia como “gripe española” a pesar de no haberse iniciado en España. La causa habría que buscarla en la I Guerra Mundial. Mientras el resto de Europa estaba inmersa en la contienda bélica, España, al ser neutral, no ocultó las dimensiones de la enfermedad. Sin embargo, en el resto de los países, la preocupación por la infección pasó a un segundo plano, e incluso, en ocasiones, para no desmoralizar a las tropas y a la población se negaba la existencia del virus. Así, ante los ojos de Europa, España parecía ser el epicentro de la enfermedad. En Mayo de 1918 ya empiezan a aparecer en España noticias sobre famosos afectados por la gripe, y en Madrid se achacaba la causa de la enfermedad a las obras de alcantarillado y del “metro”.

A finales del mes de Mayo de 1918 los periódicos provinciales en Ciudad Real empiezan a hacerse eco de la evolución de la enfermedad por la provincia. El 11 de Junio, el diario provincial “El Pueblo Manchego” publica las siguientes recomendaciones ante la enfermedad:

  1. Prevenir el contagio.
  2. Medidas higiénicas.
  3. Paseara al aire libre.
  4. Limpieza escrupulosa de nariz y boca.
  5. Y además se avisaba de la convalecencia larga y penosa a pesar de la corta duración de los efectos más adversos.

En la provincia de Ciudad Real, la gripe fue muy virulenta a partir del mes de Octubre de 1918. Así, el diario “El Sol”, el 2 de Octubre, ya notifica “algunas defunciones en Campo de Criptana, HERENCIA y Porzuna”. La evolución de la enfermedad varió mucho dentro de la provincia de Ciudad Real, según la localidad de estudio. Además de los brotes de gripe, otras enfermedades como la viruela,  la difteria o el tifus  hicieron mella en la salud de la población. A continuación se exponen los datos más reseñables, por su crudeza, en algunos pueblos de nuestra provincia:

  • 5 de Octubre: En Daimiel 250 casos de gripe, 10 muertos, clausura de escuelas y campaña de vacunación.
  • 9 de Octubre: En Tomelloso, 3000 casos de gripe, 22 muertos.
  • 14 de Octubre: En Socuéllamos 350 atacados. 7 muertos.
  • 18 de Octubre: En Herencia no se contabiliza ningún caso y se cuantifica en 2000 las vacunaciones realizadas.

Otras localidades cercanas: Socuéllamos, 32 nuevos casos con dos defunciones; Tomelloso, 843 invasiones de gripe y 11 de viruela; Villarrubia de los Ojos, 54 casos nuevos y 5 defunciones (se indica que faltan desinfectantes); Villarta de San Juan, 10 casos…

  • 19 de Octubre. Desde la Gobernación de Ciudad Real se aconsejan las siguientes prácticas profilácticas:

Disuélvase una cucharada de bictoral en medio litro de agua hervida, introduciéndose en las fosas nasales algodón con una gotas de oleumol; el cloro en polvo se indica para la higiene de la boca”. Para la desinfección contra la viruela se aconseja el jabón “Zotal”, muy popular a lo largo de las generaciones posteriores.

  • 20 de Octubre. En Manzanares 150 infestados.
  • 22 de Octubre. Campo de Criptana, 6 infestados y un fallecido; Daimiel, 368 enfermos y 16 fallecidos; Pedro Muñoz, 580 invasiones y 10 fallecimientos; Socuéllamos, 26 enfermos y dos fallecidos; Tomelloso, 779 casos y 5 muertos; Villarrubia de los Ojos, 210 casos y dos defunciones; Villarta, 18 enfermos; …

En Herencia ese 22 de Octubre de 1918 se habla de dos fallecidos y dos días después se anuncia otro fallecido por la gripe.

A finales del mes de  Octubre un nuevo brote de gripe-viruela vuelve a asolar la provincia. El caso más dramático sucede en Miguelturra, que con una población de 7000 habitantes, tenía más de 1000 afectado y 47 fallecidos en la última semana del mes.

En Herencia, aparecieron 12 nuevos casos.

Como curiosidad, el 3 de Noviembre, en la Catedral de Ciudad Real, la Virgen del Prado fue bajada a la nave central para que recibiese rogativas por la salud de toda la provincia.

Entrados en Noviembre de 1918, los datos de afectados por la epidemia se estacionan y poco a poco parece que la enfermedad empieza a controlarse. A finales del mes de Noviembre se considera vencida la enfermedad. Para que nos hagamos una idea de la importancia de esta enfermedad en la provincia de Ciudad Real veamos la tabla siguiente Cuantificación de la gripe en el distrito de Alcázar de San Juan, en los meses de su incidencia como epidemia (comparada con el total de muertes por enfermedades infecto-contagiosas) Muertes    Por gripe        % sep-1918         1.089                650        59,69 oct-1918       18.390         16.442       89,41 nov-1918        1.246                 836       67,09 Herencia no fue uno de los pueblos más afectados por esta gripe. Quizá la experiencia de las grandes epidemias sufridas en el siglo XIX (sobre todo la del cólera de 1834) permitió que, en el siglo XX, Herencia soportara mejor que otros pueblos la influencia de la enfermedad. Además, se cuantifican en más de 2000 vacunaciones las realizadas (para una población de 8300 habitantes), por lo que no podemos hablar de consecuencias graves dentro de la sociedad herenciana. Como curiosidad, indicar que la totalidad de fallecidos en Herencia, en los meses de Octubre y Noviembre de 1918, con afecciones relacionadas con la gripe fueron todo mujeres. En concreto, las herencianas muertas por la epidemia fueron:

  • María Jesús García-Escribano García-Peñuela, soltera de 40 años.
  • Petra María Menasalvas Pastrana, de 84 años, por “catarro senil”.
  • Vicenta García-Escribano Gallego, de 67 años, por “catarro intestinal”.
  • Concepción Corrales Illescas, de 76 años, por “epitelioma torácico”.
  • María del Carmen Rodríguez-Palmero Sánchez-Aguilera, de 76 años, por “bronconeumonía”.
  • Paula Díaz-Naranjo García-Calvillo, de 68 años, de “corditis crónica”.
  • Bernarda Martín-Lorente Díaz-Meco, de 27 años, de “bronconeumonía gripal”.
  • Josefa Mateix Moreno, de 72 años, por “neumonía”.

Además, las autoridades provinciales junto con los cargos locales intentaron ayudar económicamente a las familias afectadas. El miedo era patente y se acusaba de la transmisión de la enfermedad por “gitanos, pordioseros y demás gente transmisora de piojos”.

Las numerosas inspecciones médicas proveían el aseo y desinfección de la población, y en el caso de Herencia, se llegó a habilitar un lazareto (lugar para tratar a los enfermos a modo de hospital).

DEJAR UNA RESPUESTA