POR: JAVIER FERNÁNDEZ-CABALLERO

El pasado mes de agosto, el Gobierno de Mariano Rajoy presentaba los Presupuestos Generales del Estado para 2016 y, tal y como se esperaba, del 10 % otorgado al conjunto cultural, ni un solo euro estaba destinado a la tauromaquia. Y todo ello muy a pesar de tratarse no sólo del segundo espectáculo de masas de este país después del fútbol y por encima del cine, el teatro o los conciertos, sino de una expresión artística que, desde Goya hasta Picasso, Dalí, Lorca o Vargas Llosa ha inspirado a poetas y pintores a lo largo de la historia.

Toros en Herencia (Ciudad Real)Hasta 45 son los millones de euros ingresados cada año en concepto de IVA por el toreo en las arcas estatales y, sin embargo, tenemos la mala costumbre de despreciar unos números nada despreciables tan sólo porque una minoría se encargue de tapar la verdad. Unos números, pues, claramente positivos para el conjunto de la sociedad a pesar de que el agujero mediático los enlose cual talentos bajo tierra. Sigue siendo un chollo estatal la tauromaquia que, tal y como los estudios de Juanma Lamet y el profesor Medina han sacado a la luz, ha sido, es y será muy rentable para el Estado. Mucho más que el cine, el teatro y los conciertos, que sí reciben dinero público en los PGE.

¿Y la realidad en Herencia? Sigue siendo un oasis de cordura política para con el apoyo anual a la Fiesta que pide el propio pueblo. Y, mientras la siga pidiendo y acudiendo en masa a su Feria de septiembre, será obligación moral del Consistorio esquivar actos populistas y seguir haciendo lo que hace: dar una subvención simbólica a la corrida de La Merced. Porque la tauromaquia, y según aprobó el Parlamento el pasado mes de mayo, “forma parte del patrimonio cultural, digno de protección en todo el territorio nacional”. Algo aplicable en todos los municipios con el ímpetu artístico materializado en el toreo.

Jesulín de Ubrique en los de Toros en Herencia (Ciudad Real)Entiéndase, pues, suspender las subvenciones a los festejos taurinos por parte de los Ayuntamientos como, simplemente, erradicar caché a la Fiesta local y no subvencionar un espectáculo que cada día camina a pasos de gigante a la senda autorrentable. Todo ello muy a pesar de que cuando la masificación hace la necesidad popular confluyen factores como el apoyo municipal. Y no se entienda esa necesidad saciada municipalmente como inyección por un tubo al sector taurómaco, porque no es así.

El Ayuntamiento subvenciona su festejo en Feria en una partida bien justificada ya que el capricho del herenciano es ver a Sergio Galán a la par que acudir en masa a la carpa. Y es que una localidad que rebasa en sus ocho mil habitantes llena su plaza de toros cada mes de septiembre con el objetivo de sentir, emocionarse y disfrutar del arte más puro del siglo XXI.

Toreando. Toros en Herencia (Ciudad Real)Cuando los herencianos pidan en masa carreras de caballos será legítima, popular y democrática una ayuda consistorial simbólica para tender una mano sobre los gustos populares. Mientras siga pidiendo toros, es obligación moral municipal el apoyo a esta disciplina artística que, recordemos, no sólo está incluida en el Ministerio de Cultura sino que está defendida constitucionalmente.

*Artículo publicado en el Libro de Feria y Fiestas 2015 del Ayuntamiento de Herencia.