Mas, yo todo, ¿dónde estoy,
dónde vengo, o adónde voy?
A dicha, ¿sé yo de mí?
¿Soy, por ventura, el que fui,
o nunca he sido el que soy?”.

Canción de Lauso, en “La Dorotea”
Miguel de  Cervantes

Sin duda, tu paso por Tayikistan te ha dejado marcado. Tus palabras en las redes sociales así lo ponen de manifiesto:

“Las últimas semanas pedaleando a través de Tajikistan, el país más pobre de Asia Central. Pero a su vez, ese mismo país, a nivel paisajístico y a nivel humano, sobresaliente. Ha sido una experiencia interesante pedalear por encima de los 4000 metros de altura, por lugares completamente despoblados, donde tú entras, y tú tienes que salir. No tenía previsto entrar a Afganistán en ningún momento, ni lo he hecho. Sin embargo he podido rozarlo con las yemas de los dedos, pues he cruzado muchas aldeas que están a unos metros, a otro lado del río. Por lo que ha sido estar sin estar. 

Técnicamente, no es fácil. Pero la prueba está superada.

Me quedo con esa soledad del Pamir, a veces dura. Con ese paisaje vacío, con esa inmensidad, con esa luz que quema, con ese silencio, que a veces – por el minimalismo- me recordó a llanura manchega. Pero definitivamente las montañas del Pamir, son algo único en este planeta.

He olvidado un trozo de mi ser en estas montañas. El Pamir. El lago de la foto, el Karakul, está a 4000 metros de altura y la sensación es estar en otro planeta. La foto no puede describir lo suficiente”.

La verdad es que el paso del país tayiko y de la Cordillera del Pamir, con la espera de tantos días sin saber de ti, también me ha puesto a mí con la sensibilidad a flor de piel. Impresionante esa fotografía del otro lado del río, en territorio afgano, donde se ven al fondo cuatro mujeres con el burka. Sin duda, una de las imágenes más impactantes de tu aventura.

Perlé por el mundo. Etapas 236 y 237.

Tras unos días de parada en Osh arreglando temas burocráticos prosigues tu camino hacia la capital del nuevo país por donde el Perlé herenciano transita. Es curioso como varían las circunstancias de un país a otro, de pasar unos meses frenéticos de ruta contrareloj por cumplir con las fechas que los visados te obligaban, ahora resulta que te puedes permitir una ruta más relajada hasta el 15 de septiembre en el que debes estar en la capital kirguí: Biskek.

Resulta que la República China sólo concede visados para extranjeros que pasen a ese país, a través de Kirguistán, para sólo unos días. Unas fechas insuficientes para poder atravesar los más de mil kilómetros que debes recorrer para llegar a la India. Si el visado lo pidieras desde España no tendrías problemas, pues al extranjero que va desde Occidente no tiene problemas con la duración del mismo. Son las cosas que tiene la política y las relaciones con los vecinos.

Por esto la única opción que se te plantea es viajar en avión desde Biskek hasta la capital india Nueva Delhi.

Así que casi un mes por delante para llegar a Biskek donde ya tienes el billete con el que volar hasta la India. Viendo esto y que la ruta directa de Osh a la capital del país pasa por una peligrosa carretera con un tráfico infernal, decides desviarte un poco de la ruta marcada y adentrarte por unos parajes naturales que te llevarán a tu destino dando una considerable vuelta. Lo que pierdes en la ausencia de asfalto lo ganas en seguridad.

Después de salir de Osh, dos etapas hasta llegar a la ciudad de Jalal-Aba en el valle de Fergana, a lo largo del valle del río Kugart. Se trata de una ciudad conocida por unos manantiales minerales en sus alrededores, y durante mucho tiempo se creía que el agua del cercano balneario Hozret-Ayub-Paigambar curaba a los leprosos. El agua mineral de este lugar es embotellada y se vende en todo el país y el extranjero.

Una de las ramas de la Ruta de la Seda pasaba por Jalal-Abad, y en la región ha acogido a los viajeros durante miles de años, aunque pocos restos arqueológicos son visibles en la actualidad. La economía del lugar se basa en la producción de trigo, frutas, hortalizas, maíz, nueces, tabaco y cría de gusanos de seda. Durante la época soviética también era importante la extracción de minerales, gas natural, carbón, metales y el petróleo, pero actualmente este versión económica ha desaparecido.

Pasas unos días en este enclave administrativo del país kirguí donde puedes terminar los trámites para tu vuelo a la India. No en vano, tendrás que desmontar a Penélope para ponerla en una caja especial para que la puedas llevar en el avión. Un trabajo delicado pero que es inevitable.

Estando en un hotel de Jalal-Abad, el 17 de Agosto, te enteras de las dramática noticia del atentado en Barcelona. Consternación total y te conviertes, por tu condición de español, en la diana de las preguntas de todos los que se hospedan en ese hotel. Las imágenes en los noticiarios de la televisión te muestran la sinrazón del ser humano cuando se refugia en el extremismo puro y duro de cualquier ideología desmedida y desatinada.

Perlé por el mundo. Etapas de la 238 a la 247.

Tras unos días sin poder continuar tu ruta por las torrenciales lluvias del lugar te pones en marcha.

Unas jornadas atravesando unos parajes naturales de gran belleza y aunque las cimas montañosas siguen siendo algo constante en el trayecto, el entorno es mucho más agraciado que los vistos en el pasado Pamir.

En la primera etapa llegas a la localidad de Kazarman. Sobre este lugar un texto histórico dice  que “este pobre asentamiento asolado por polvo en la región septentrional de Jalal-Abad tiene algo de la siniestra reputación de una ciudad minera dura en su suerte”. El texto hace referencia a la mina de oro Makmal a cielo abierto, justo al sur del pueblo, que hoy en día ya no ofrece oportunidades de empleo.

Sigues adentrándonte en el interior de Kirguistán disfrutando de una naturaleza casi indómita pero en la que se empiezan a ver los primeros avances de un turismo interesado en estos preciosos parajes.

Me hablas de esos momentos mágicos que vives disfrutando de las increíbles vistas que   te regalan las subidas a las diferentes cumbres. Tu cuerpo ya está adaptado a estas alturas donde el oxígeno escasea y unido a una naturaleza boyante, lejana de otros paisajes más áridos que has visitado en etapas anteriores, la experiencia es indeleble.

En tu recorrido hacia el lago Song Kul atraviesas la pequeña aldea de Ugut hasta llegar a la localidad de Ak-Tal.

Tras otros dos días de pedaleo ascendiendo otro puerto de montaña llegas al lago Song Kul, dentro de la provincia de Naryn,  que se encuentra a una altitud de 3.016 m, y tiene una superficie de unos 270 km²; siendo su profundidad máxima de algo más de 13 metros.  Es el segundo lago más grande de Kirguistán, después del Issyk Kul, y el mayor de agua dulce del país (su nombre, «lago siguiente», se refiere a esta relación).

Toda la zona que transitas te recuerda a los paisajes alpinos de Suiza aunque éstos con una mayor variedad en sus vistas naturales. Se mezclan zonas de arenisca con otras más áridas y, de repente, extensas superficies de un verde indescriptible.

En la acampada de la noche del 25 de Agosto llegaste a dormir bajo CINCO GRADO BAJO CERO. Un estornudo en tu audio parece refrendar la inhospitalaria temperatura que es sólo una pequeña muestra de las decenas de grados bajo cero que se alcanzan en el cruel invierno.

Otra noche, para aplacar los rigores del implacable frío, duermes en una yurta. La yurta  es una vivienda utilizada por los nómadas en las estepas de Asia Central. Distintos pueblos han usado este tipo de vivienda desde la Edad Media. En la Edad Media, la vida nómada de los mongoles obligó a que tuvieran una vivienda para sus constantes desplazamientos. Esta tienda de campaña estaba protegida por una gruesa cubierta, era fácil de transportar y óptima para soportar los intensos cambios climáticos de Mongolia.

Su influencia en la cultura de Asia Central se ve reflejada en los diseños del escudo de Kazajistán y la bandera de Kirguistán, ambos adoptados en 1992, y que tienen a la yurta como elementos de los mismos.

La artesanía tradicional relativa a la yurta mongola fue designada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco de 2013. Y al año siguiente igualmente fue designada la artesanía de la yurta kirguís y kazaja.

La experiencia en esta yurta fue inolvidable. Su precio 10 euros en el que sólo entraba el alojamiento, sin embargo tu negociación con los dueños del negocio hizo cambiar las condiciones. El turismo empieza a entrar de forma imparable en la zona y la familia que te acoje ha apostado, este verano, por regentar un conjunto de tres de yurtas para los visitantes, sin embargo desconocen el inglés y hasta tú tuviste problemas para hacerte entender. Mala infraestructura turística sin conocer el idioma británico, así que te ofreciste a enseñarles lo más básico de esta lengua en lo concerniente al mundo del hospedaje. Fue una clase magistral del caballero herenciano que fue absorbida con frugalidad por el dueño de la yurta y sus hijas. A cambio, al alojamiento le fueron incluidas las ventajas de la cena y el desayuno.

La amistad entre ambas partes fue sellada, como no, por un breve concierto de clarinete por parte tuya, Elías, nuestro perlé embajador.

No es la primera vez que alabo y me sorprende tu don de gentes. Ahora, de nuevo, un singular ejemplo de ello.

Te encuentras a algo más de diez kilómetros para volver al asfalto y continuar tu acercamiento a la capital kirguí.

Se acerca el fin del mes de Agosto. Aunque tu vuelo a la India no será hasta el día 15 de Septiembre, el 30 de agosto tienes que acudir a la capital del país, Biskek, donde tendrás que superar una serie de trámites burocráticos en tu intención de conseguir un visado de múltiple entrada al país indio. El que tiene ahora sólo te permite entrar una vez en frontera india y tu deseo es pasar a la India, visitar el sempiterno Nepal y volver a territorio hindú.

Por esto, el día 29 deberás dejar a Penélope donde te entecuentres y buscar un transporte que te lleve a la capital y luego regresar para continuar tu aventura. La cita es en la embajada india y espero que todo discurra de la mejor manera posible para el esplendor de tu discurrir aventurero.

Un amigo tuyo de la manchega Albacete se encuentra en la zona trabajando para Tourspain o Turespaña, un organismo público, adscrito al Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital a través de la Secretaría de Estado de Turismo, responsable del marketing de España como destino de viajes en el mundo. Este compañero se encuentra en Astana (Kazajistan), donde se celebra una Exposición Internacional entre el 10 de junio y el 10 de septiembre de 2017. Para encontrarte con este manchego, internacional como tú, dejarás una o dos fechas para poder tener un encuentro con este amigo en la ciudad kazaka de Almaty, cercana al próximo lago Issyl Kul al que te diriges.

Tras dejar tu pasaporte en Biskek un inconveniente surge. El visado no es inmediato, tendrás que esperar unos días a que te lo hagan llegar, y por tanto no podrás pedalear lejos de donde estás ahora ante la falta de documentación. No hay que arriesgarse a pedalear sin papeles y que en cualquier lugar puedan detenerte por ir indocumentado.

Así que a llenar estos días con la visita del compañero albaceteño, con la preparación de Penélope para el viaje aéreo, con alguna ruta montañosa a cimas cercanas con un grupo francés para no perder la forma y, sobre todo, conociendo más de la forma de vivir de los lugareños y su vida trashumante con su ganado de un sitio a otro e un movimiento secular buscando en cada estación el lugar más propicio para su ganado.

Te quedas a tan solo unos kilómetros del lago Issyk-Kul, que con sus  6.280 km²  es el segundo lago de montaña más grande del mundo, después del lago Titicaca, situado en los Andes.

La próxima relación de crónicas será desde la India y, como primicia, indicar que dentro de unas semanas, si todo sale como está previsto, en las etapas nepalíes podrás contar con el apoyo de un escudero herenciano. Quizá por ello, por momentos, dejas a un lado a Penélope y pruebas la montura de un burro que como el Rucio de Sancho Panza pueda servir de montura para tu próximo acompañante.

Desde Occidente muchos ánimos y esperando que el desmontaje y montaje de Penélope sea lo más sencillo posible. Sólo de pensarlo me sobrecoge la empresa.

Un abrazo.