Texto: Florencio Martín de Blas Dorado, hermano de la Cofradía del Santo Entierro.

cristo yacente 006 - Reflexión cofradeAurora del alba que a Herencia despierta, entre emociones, ramas de olivo y palmas, el Domingo de Ramos asoma.

Canto de golondrinas en las ermitas resuena, sueño que nos devela, es el lucero que anuncia el alba, luz que alumbra el sendero, rosas sin espinas, del rosal que crece junto a la hiedra, en la tapia de nuestro parque.

Azahar, jazmín, azucenas, olores característicos de primavera, incienso de velas encendidas, olores de Semana Santa, olores de Domingo de Ramos, saetas, ropas de estreno, en las calles llenas de gente, repique de campanas, un suspiro que de mi boca escapa, es una mañana fría al inicio de la primavera, ya se va ocultando la luna y las estrellas van dejando paso al nuevo día, y con el retumbar de los tambores y cornetas, empiezan a aparecer túnicas recién planchadas, estandartes debidamente colocados, ya esta todo dicho y dicho queda, Semana Santa en la Iglesia, Semana Santa en la calle, Semana Santa en el interior de cada uno, tres dimensiones paralelas, inseparables, en la concepción y en la imagen de un buen cofrade.

Que toda Herencia sepa que la Semana  Santa Comienza.

 

 ¿PORQUE BUSCÁIS ENTRE LOS MUERTOS AL QUE VIVE?

Esta es nuestra estación de penitencia, en nuestra casa, en familia, al lado de nuestra madre, “Virgen de los Dolores”,  ofreciendo a Cristo Yacente, su hijo, esta oración, para   que un año mas, nos ayude a ser mejores, a ser mas solidarios, a  poder ser mejores cristianos. A darle gracias por el fervor que esta Cofradía despierta, tanto entre nuestros hermanos con en el resto de los fieles, salgamos hoy a la calle, para acompañar a Jesucristo en su Santo Entierro.

Santo entierro yacente Virgen de los Dolores - Reflexión cofradeHan  pasado muchos años, y en la  memoria de todos los presentes, está el recuerdo de los que nos antecedieron, en la difícil, aunque no lo creamos, misión de mostrale al pueblo  herenciano, uno de los pasajes de la Pasión, en esa advocación tan poco practicada por los hombres, como es el PERDÓN.

Hoy nos hemos agrupado en familia, como lo solemos hacer, año tras año, para prepararnos e intentar un año mas, cada uno a nuestra manera, penetrar en nuestros corazones, y que mientras dura la estación de penitencia en la que estamos a punto de realizar, en un Cristo que siempre nos acoge con los brazos permanentemente abiertos, abiertos a la reconciliación, abiertos al perdón,  ¿acaso no es providencial poder cantar precisamente, a la reconciliación y al Perdón en estos momentos tan críticos, tan faltos de Fé, tan faltos de Amor, en los que esta sumido nuestro divido y angustiado mundo?

Porque no lo olvidemos, que una Cofradía es sobre todo un puñado de seres humanos, jamas un espectáculo mas, entre los que nos brinda cada dia la vida.

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Lo que en realidad vale son sus componentes, los hombres, las mujeres, y sobre todo los niños, y precisamente son, esos Hombres, mujeres y niños, que, unos con su historia y otros con su ternura, van llevando sin miedo y con alegría la cruz de su propia Pasión y Gloria, por los caminos de la vida.

Así es que, os pido, asomémonos a esta nuestra procesión, “PROCESIÓN DEL SANTO ENTIERRO” para que desde dentro y fuera al mismo tiempo, deje de hablar a sus símbolos,  deje hablar a su gente, y, sobre todo, a su grandioso y verdadero protagonista, “Cristo Yacente.”