Asaja Castilla-La Mancha ha manifestado su firme oposición al acuerdo de Mercosur, argumentando que es «incompatible» con los objetivos del pacto verde de la Unión Europea. Durante una reciente rueda de prensa, Blanca Corroto, presidenta de Asaja en Toledo, expresó su preocupación por la falta de reciprocidad en las normativas que miden la calidad y sanidad de los productos importados desde estos países. Según Corroto, este acuerdo representa una seria amenaza para la seguridad alimentaria europea.
Corroto alertó sobre el hecho de que Brasil no garantiza que la carne que exporta no esté producida con hormonas de crecimiento, como el Clembuterol. En respuesta, se comprometió a tomar medidas para frenar el avance de este acuerdo, el cual calificó de «hipócrita». Para mostrar su descontento, convocó a una concentración junto a la organización Coag el próximo 16 de diciembre frente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en Madrid, y otra movilización el 17 de diciembre en Toledo.
La dirigente agrícola también lanzó críticas al ministro de Agricultura, Luis Planas, acusándolo de no proteger adecuadamente los intereses del sector primario español, en contraste con acciones más contundentes emprendidas en Francia e Italia. Resaltó que la industria cárnica española, especialmente las de bovino y porcino en Toledo, se verían perjudicadas. Hizo un llamado a los consumidores para que sean conscientes de que la carne importada podría carecer de suficientes garantías sanitarias.
Asaja ha formulado varias demandas relacionadas con este y otros tratados comerciales, insistiendo en la inclusión de cláusulas espejo que aseguren condiciones equitativas de competencia y prevengan impactos negativos en sectores vulnerables. También reclamó la necesidad de implementar aranceles disuasorios y adoptar controles más rigurosos en las importaciones, con énfasis en la trazabilidad y calidad de los productos.
La organización agraria subrayó la importancia de cumplir estrictamente con la Ley de la Cadena Alimentaria, ya que los precios que reciben los agricultores no cubren los elevados costes de producción, los cuales han marcado un incremento del 60% desde 2020. Corroto solicitó la creación de un observatorio de costes para asegurar la transparencia en la formación de precios.
En cuanto a las cuestiones hídricas, propuso un enfoque científico unificado en los planes hidrológicos, abogando por una política nacional del agua y la pronta resolución de expedientes de regadío pendientes.
Por último, al referirse a la campaña de aceituna, Corroto destacó la excelente calidad del producto este año, calificándola de «maravillosa» y sugiriendo que la producción podría superar en un 30% las expectativas iniciales.