Durante el pasado fin de semana, las carreteras de Castilla-La Mancha se convirtieron en escenarios de diversos accidentes de tráfico, sumando un total de diez incidentes que dejaron catorce personas heridas, según el balance presentado por la Dirección General de Tráfico (DGT) y la Delegación del Gobierno en la región. Aunque la mayoría de los heridos sufrieron lesiones leves, dos individuos requirieron atención médica de gravedad.
La provincia de Albacete fue una de las más afectadas, registrando tres accidentes que resultaron en dos heridos con lesiones leves y uno en estado grave. Ciudad Real, por su parte, reportó un único siniestro que dejó a una persona con heridas leves. En Guadalajara, se dieron a conocer dos accidentes, ambos con heridos leves, mientras que Cuenca sorprendió al no presentar ningún accidente durante este periodo. Toledo fue el área con mayor número de siniestros, registrando cuatro incidentes que culminaron con una víctima mortal, un herido grave y seis personas con lesiones leves.
Además de los siniestros, las autoridades realizaron un total de 3.052 pruebas de alcoholemia a lo largo de la comunidad autónoma. Los resultados arrojaron que 19 conductores dieron positivo, destacando el caso de un joven menor de 25 años. Al desglosar los datos por provincias, Albacete realizó 524 pruebas con seis positivos, incluyendo al joven mencionado. En Ciudad Real, de las 620 pruebas realizadas, cuatro resultaron positivas, sin ningún menor implicado. Guadalajara llevó a cabo 801 pruebas, con cinco resultados positivos y Toledo practicó 1.107 pruebas, de las que cuatro fueron positivas, sin que ningún menor de edad estuviera involucrado.
Este panorama resalta la importancia de la conducción responsable y la vigilancia continua por parte de las autoridades para prevenir futuros incidentes, reforzando la seguridad vial en la región de Castilla-La Mancha.