En Puertollano, los más pequeños han dado la bienvenida al Año Nuevo con una celebración llena de dulzura y diversión. La plaza del Ayuntamiento se convirtió en el epicentro de esta fiesta anticipada donde los niños, acompañados de sus familias, participaron en las tradicionales campanadas infantiles. Siguiendo la tradición adaptada para ellos, los niños cambiaron las uvas por gominolas. Así, tras los cuartos, cada campanada fue recibida con entusiasmo y una golosina, repartiendo sonrisas entre todos los asistentes.
A esta divertida celebración se sumaron los participantes de la carrera San Silvestre, organizada por el Club Corricollano, quienes trajeron consigo el espíritu deportivo y festivo. Entre los presentes también se encontraban el alcalde de Puertollano, Miguel Ángel Ruiz, el concejal de deportes, Javier Trujillo, y el concejal de festejos, Juan Sebastián López Berdonces, quienes no quisieron perder la oportunidad de vivir este especial momento junto a sus conciudadanos más jóvenes.
La fiesta no concluyó con las campanadas; las animaciones de La Mancha tomaron el relevo, ofreciendo actividades recreativas que mantuvieron a los pequeños entretenidos y llenos de alegría. La tarde transcurrió entre risas, música y juegos, en un ambiente de comunidad que unió a las familias del municipio en un emotivo cierre de año.
Este evento es solo una muestra de cómo Puertollano cuida de sus tradiciones mientras fomenta la participación de los más pequeños en momentos significativos del calendario festivo. A pesar del tiempo fresco típico de la temporada, ni el clima logró apagar el entusiasmo y la energía que se respiraba en cada rincón de la plaza. Sin duda, los niños de Puertollano concluirán el año con un recuerdo imborrable, marcando el inicio de lo que promete ser un próspero y feliz año nuevo.

















