El Gobierno de Castilla-La Mancha ha dado un paso significativo en la gestión del ciclo integral del agua en la provincia de Cuenca con el anuncio de una inversión sustancial de 9,7 millones de euros para la ampliación de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Tarancón-Tajo. Esta iniciativa busca mejorar la capacidad de tratamiento de aguas residuales urbanas en la región, asegurando así un desarrollo sostenible y adecuado cumplimiento de las normas ambientales.
El Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) ha publicado recientemente la resolución de la Consejería de Desarrollo Sostenible, dando luz verde al proyecto de construcción de la mencionada estación depuradora. Rubén Sobrino, director gerente de Infraestructuras del Agua de Castilla-La Mancha, destacó la importancia de estas nuevas infraestructuras hidráulicas, esenciales para el crecimiento socioeconómico de los municipios afectados y vitales para el cumplimiento de los objetivos ambientales en el tratamiento y vertido de aguas residuales.
El proyecto, ahora libre de alegaciones tras el periodo de información pública, se encuentra en proceso de licitación. Las obras de construcción están previstas para comenzar en el primer semestre de 2026, según las estimaciones de Infraestructuras del Agua de Castilla-La Mancha. Este desarrollo se enmarca dentro del Plan de Depuración regional, cuyo objetivo es optimizar la gestión del agua y asegurar un tratamiento adecuado de las aguas residuales de conformidad con la normativa europea.
La EDAR de Tarancón está diseñada para atender a una población de 25.500 habitantes equivalentes y manejar un volumen diario de tratamiento de 3.060 metros cúbicos de agua. El proyecto contempla un periodo de 24 meses para su ejecución y puesta en marcha, asignando 21 meses para la ejecución de las obras y tres meses para iniciar las operaciones.
La provincia de Cuenca cuenta actualmente con 88 depuradoras bajo la gestión de Infraestructuras del Agua de Castilla-La Mancha, y el plan de expansión incluye este año la adición de más proyectos, como la depuradora de San Clemente-El Provencio. Sobrino ha indicado que para 2026 se planea la finalización de diez nuevas infraestructuras de depuración.
En la actualidad, la entidad gestiona el tratamiento de aguas residuales en 257 municipios de Castilla-La Mancha, brindando servicio a una población de 554.000 habitantes, lo que resalta su compromiso continuo con la mejora de la calidad del agua y la sostenibilidad ambiental en la región.
















