En Puertollano, la Policía Local ha impuesto sanciones por un total cercano a los 7.000 euros a cinco vecinos por incumplimientos relacionados con el trato y cuidado de sus animales domésticos, en línea con lo estipulado por la Ordenanza Municipal de Protección Ambiental. Uno de los casos más relevantes involucra a un residente que ha sido multado con 1.500 euros por el abandono de cinco cachorros de pastor belga malinois en una calle de la barriada Fraternidad. Este acto constituye una infracción grave, dado que la normativa municipal define el abandono como cualquier situación en la que los animales no sean correctamente atendidos o carezcan de un dueño conocido.
Además, el mismo individuo enfrenta multas adicionales de 1.650 euros por no proporcionar a su perra los cuidados veterinarios necesarios, incluidas vacunas y tratamientos para la sarna. Las sanciones se desglosan en 750 euros por la falta de vacunación y desparasitación, 500 euros por no administrar el tratamiento adecuado para la sarna, 200 euros por no mantener al animal en condiciones higiénico-sanitarias adecuadas y otros 200 euros al faltar el obligatorio microchip de identificación.
En otro incidente, una vecina ha sido castigada con una multa de 1.500 euros por una infracción muy grave tras abandonar animales en la barriada Cañamares, como ha denunciado la Policía Local. Además, otro residente ha acumulado sanciones que suman 2.250 euros por no mantener a su perra en condiciones adecuadas y por carecer de la cartilla sanitaria para un animal doméstico, acciones clasificadas como infracciones leves y graves respectivamente. A este vecino también se le ha sancionado por incumplir el registro de núcleos zoológicos, al mantener cinco perros y tres cabras sin la autorización pertinente.
Asimismo, se ha penalizado a un vecino con 200 euros por mantener a un perro en condiciones higiénico-sanitarias inadecuadas y a otro con un importe similar por llevar animales sueltos, según se detalla en la ordenanza municipal de convivencia. Por último, otra vecina ha recibido una multa de 200 euros por dejar restos de comida en la vía pública para alimentar gatos en lugares no autorizados, violando las normativas sobre residuos y desperdicios en espacios públicos.
Estos casos resaltan la acción decidida de las autoridades locales para asegurar el cumplimiento de la normativa respecto al bienestar animal, subrayando la importancia de la tenencia responsable de animales en la comunidad.
















