Cuenca se prepara para ser el epicentro de la alegría y la creatividad con la llegada del Desfile de Carnaval, que tendrá lugar el próximo 21 de febrero. Como cada año, la ciudad se vestirá de gala para recibir a las numerosas comparsas que llenarán sus calles de música, danza y un caleidoscopio de colores. Con este evento, se perpetúa una tradición que no solo celebra la cultura local, sino que también invita a la participación y a la inclusión de nuevos grupos, enriqueciendo con ello la festividad.
Detrás de la organización de este magno evento está la Asociación Amigos del Carnaval de Cuenca, que, con el respaldo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y el Ayuntamiento, ha invertido meses de dedicación para asegurar el éxito de la celebración. Su esfuerzo conjunto busca no solo conservar, sino también revitalizar el espíritu del carnaval y ofrecer una experiencia inolvidable tanto para los habitantes de Cuenca como para los turistas que se acerquen a disfrutar de la festividad.
El desfile se presenta como la plataforma ideal para que las comparsas locales muestren su habilidad y pasión por las tradiciones, exhibiendo su ingenio y arte en cada detalle de las carrozas y disfraces. La creatividad se verá en su máxima expresión, con elaborados trajes y ornamentos que prometen sorprender a los espectadores. La música, elemento esencial del festejo, envolverá el ambiente con ritmos que alternarán entre el folklore y la modernidad, resonando en cada rincón de la ciudad.
La convocatoria para participar está abierta a todos, haciendo del carnaval un evento inclusivo que ha sabido consolidarse en el calendario festivo de Cuenca como uno de los más esperados y destacados. Su capacidad de atracción trasciende las fronteras de la provincia, atrayendo a visitantes que, en busca de experiencias auténticas, encuentran en estas celebraciones una ventana a la rica cultura conquense.
El Desfile de Carnaval de Cuenca 2023 se perfila no solo como una manifestación de fiesta y jolgorio, sino como un símbolo de unidad y vivacidad. La ciudad entera se prepara para recordar una vez más por qué la tradición carnestolenda es un pilar fundamental de su identidad cultural. En esta edición, la promesa es clara: ofrecer un espectáculo lleno de vida que celebre la diversidad y reavive el orgullo de una comunidad que sabe cómo convertir cada febrero en una celebración sin igual.

















