En un acto que evidencia la integración de lo religioso con lo civil, la concejal del equipo de Gobierno, Estela Soliva, tuvo el privilegio de presidir la reciente misa celebrada en la Capilla Honda de la histórica Catedral. Este acontecimiento único pone de manifiesto la tradición continua de participación de los miembros del gobierno local en ceremonias de carácter espiritual y cultural.
La Capilla Honda, reconocida por su significativo valor arquitectónico y espiritual, se convirtió en el escenario donde la edil desempeñó un papel fundamental, reafirmando así la estrecha relación entre la iglesia y las instituciones municipales de la ciudad. La misa, llevada a cabo en uno de los espacios más emblemáticos de la Catedral, contó con una amplia asistencia de fieles y miembros de la comunidad que se congregaron para acompañar a la concejal en su destacado rol.
El carácter solemne de la ceremonia fue acentuado por la historia y espiritualidad que emanan de las paredes de la Capilla Honda, un lugar que ha presenciado innumerables eventos religiosos y sociales a lo largo de su dilatada historia. La concejal Soliva, posicionada al frente de la congregación, reflejó el compromiso y el respeto del equipo de Gobierno hacia estos actos, que son parte esencial de la identidad y tradición de la localidad.
Este tipo de eventos resalta la persistencia de prácticas que vinculan a las autoridades locales con las costumbres religiosas, un elemento clave de la cultura y las tradiciones de muchas comunidades a lo largo del país. Con su presencia, la concejal Soliva no solo cumple con un protocolo históricamente establecido, sino que también rinde homenaje a las raíces y la fe de la comunidad a la que presta servicio.
















