En el reciente Pleno del Parlamento autonómico de Castilla-La Mancha, la atención se centró en los avances logrados en la reducción del abandono educativo temprano, un tema de gran relevancia para la región. La portavoz de Educación del grupo socialista, Paloma Jiménez, presentó cifras alentadoras que colocan a Castilla-La Mancha en una posición destacada en el ámbito nacional. Desde 2015, la región ha conseguido reducir en diez puntos porcentuales la tasa de abandono escolar temprano, alcanzando un 14,6% en 2024. Este avance no solo representa una de las reducciones más significativas del país en el último año, sino que también acerca a la comunidad a la media nacional y europea.
Jiménez atribuyó estos logros a la efectividad de las políticas públicas implementadas de manera sostenida, refutando las críticas del Partido Popular sobre un supuesto empeoramiento de la situación. La portavoz socialista enfatizó que las declaraciones del PP no contribuyen de manera constructiva a las mejoras educativas en la región ni en la calidad de vida de sus habitantes.
Durante su intervención, Jiménez hizo un llamado a la responsabilidad institucional y subrayó la necesidad de políticas efectivas en lugar de generar polémicas innecesarias. Desde que Emiliano García-Page asumió la presidencia en 2015, su gobierno ha considerado el problema del abandono educativo temprano como una prioridad, reflejando esta preocupación en un incremento constante del presupuesto dedicado a Educación. Para el año 2026, el presupuesto alcanzará los 2.519 millones de euros, mostrando un aumento del 5,4% con respecto al año anterior y un notable incremento del 72% desde el inicio del mandato de García-Page. Este esfuerzo financiero ha traducido en 1.059 millones de euros adicionales destinados al sector educativo en comparación con las cifras manejadas por la administración anterior del PP.
Jiménez finalizó su intervención remarcando que la inversión en Educación es, en esencia, una inversión en el futuro del alumnado. Destacó la importancia de la intervención temprana ante el riesgo de abandono escolar, abogando por la detección precoz de dificultades, el acompañamiento de trayectorias educativas complejas y la provisión de respuestas personalizadas para cada estudiante. Este enfoque integral es clave para asegurar que el sistema educativo de Castilla-La Mancha siga avanzando hacia una realidad con menores índices de abandono escolar.
















