El pasado viernes, en la localidad de Casas Ibáñez, tuvo lugar la clausura del curso ‘Pastoreo y Manejo de Pequeños Rumiantes’ de la Escuela de Pastores de Castilla-La Mancha. El evento fue dirigido por el delegado provincial de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Ramón Sáez, quien destacó la importancia de esta iniciativa impulsada por el gobierno regional para fomentar el desarrollo rural y asegurar la continuidad de las explotaciones ganaderas mediante el relevo generacional.
Durante la ceremonia de entrega de diplomas, Sáez resaltó la calidad de la formación ofrecida, que combina clases teóricas sobre producción ganadera de ovino-caprino con prácticas en instalaciones ganaderas, permitiendo a los estudiantes un acercamiento real al sector. Además, felicitó a los 13 participantes que culminaron el curso, quienes ahora forman parte de una bolsa de trabajo activa gestionada por la Consejería de Agricultura.
El delegado aprovechó la ocasión para animar a los graduados, recordando que ya se han formalizado 50 contratos laborales a través de este programa, lo que indica que las oportunidades en el sector son reales y concretas. La Escuela de Pastores, que comenzó su actividad en junio de 2022, ha formado ya a más de 450 personas en toda Castilla-La Mancha, con cinco ediciones celebradas en Albacete, incluyendo la más reciente en Casas Ibáñez, con la participación de estudiantes de diversos municipios.
Este curso es una parte del programa de Formación 2026 de la Delegación Provincial de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, que cuenta con un presupuesto de 76.400 euros para llevar a cabo 91 acciones formativas en distintas comarcas agrarias y ganaderas de la provincia.
En el acto también estuvieron presentes el alcalde de Casas Ibáñez, José María García, y varios representantes municipales, quienes coincidieron en señalar la relevancia de la ganadería extensiva para el sostenimiento económico, social y medioambiental de los pueblos. Subrayaron además el papel vital que desempeña en la conservación de los ecosistemas agrarios y la estabilización de la población rural, incluyendo la integración social de inmigrantes. La clausura de este curso simboliza un avance significativo en la implementación de políticas para fortalecer el sector ganadero y el área rural de la región.
















