En una reciente rueda de prensa celebrada en la sede regional del PSOE, Miguel Zamora, quien ocupa el cargo de secretario de Acción Electoral y Comunicación Interna del partido en Castilla-La Mancha, no escatimó en críticas hacia Paco Núñez, presidente del Partido Popular (PP) en la región. Zamora tildó a Núñez de «el líder de la mentira», acusándolo de actuar como un simple ejecutor de las directrices de Génova, la sede principal del PP nacional, en lugar de centrarse en los intereses de Castilla-La Mancha. Esta conducta, según Zamora, podría acarrearle a Núñez un «desplome absoluto» en el ámbito regional.
Uno de los puntos más destacables de las críticas fue la falta de defensa por parte de Núñez en relación al acuerdo del Estatuto durante la última Junta Directiva Nacional del PP. Zamora opinó que Núñez desaprovechó una ocasión «de oro» para salvaguardar los intereses de su región. Esta actitud, según el dirigente socialista, representa un nuevo ejemplo de la aparente falta de compromiso de Núñez con Castilla-La Mancha y una traición hacia quienes participaron en el acuerdo, desde políticos hasta representantes de la sociedad civil.
Zamora fue más allá, afirmando que Núñez no solo ha engañado al PSOE y al Gobierno regional, sino también a empresarios, sindicatos y organizaciones sociales involucrados en el acuerdo. Añadió que incluso dentro del PP, tanto en el ámbito regional como nacional, había miembros que desconocían el mencionado pacto, lo que para Zamora evidencia el carácter engañoso del liderazgo de Núñez.
El secretario socialista comparó la situación de Núñez con la de otros líderes regionales del PP que, a pesar de haber defendido los intereses de sus comunidades, fueron «castigados en las urnas». Criticó que Núñez no respalde las políticas llevadas a cabo en Castilla-La Mancha, como el «modelo Page», que según él, ha servido de inspiración para otros territorios gobernados por el PP, a diferencia de la conducta despectiva de Núñez hacia las iniciativas locales.
Para Zamora, el hecho de que Núñez haya roto unilateralmente un acuerdo que unía a diversos sectores de la sociedad es «gravísimo». Esta ruptura, en su opinión, compromete valores fundamentales para el desarrollo futuro de Castilla-La Mancha. En sus declaraciones, concluyó subrayando la importancia de contar con liderazgos comprometidos y transparentes, los cuales son esenciales para el progreso y bienestar regional.
















