En una jornada marcada por la preocupación y la vigilancia, el delegado de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Pedro Antonio Ruiz Santos, se trasladó a las localidades de Elche de la Sierra y Letur. Su objetivo fue evaluar personalmente la situación causada por el desembalse de la Fuensanta hacia el Cenajo, debido al nivel de alerta roja hidrológica declarado en el río Segura a su paso por Elche de la Sierra.
El jueves por la tarde, el embalse de La Fuensanta alcanzó el 80% de su capacidad. Esta situación ha llevado a incrementar el caudal de los desembalses controlados que se han venido realizando, con un aumento planificado del flujo de 100 m³/s a 140 m³/s para el día siguiente. Este aumento podría resultar en inundaciones a lo largo de las márgenes del río, lo que ha provocado una alerta entre los residentes de la zona.
Para mitigar posibles riesgos, el servicio de emergencias 1-1-2 ha emitido un ES-Alert preventivo dirigido a las localidades de Yeste, Elche de la Sierra, Letur, Férez y Hellín, advirtiendo a los habitantes sobre el riesgo de crecidas súbitas. La medida busca evitar daños personales en caso de que las aguas del Segura desbordaran sus márgenes.
El gobierno de Castilla-La Mancha ha reforzado las medidas de seguridad prohibiendo el acceso a pie y rodado a las áreas ribereñas, las cuales han sido precintadas por los ayuntamientos locales. Se ha instado a la población a evitar acercarse a las riberas debido a la inestabilidad del terreno, que podría causar desprendimientos, y a la fuerza de las corrientes, que podrían ser más fuertes y peligrosas de lo aparente.
En las próximas horas, la Junta y las autoridades locales continuarán monitoreando la situación, coordinando acciones y manteniendo informada a la población para garantizar su seguridad y minimizar los riesgos derivados del creciente caudal del río Segura.
















