El debate en torno al Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha ha vuelto a cobrar protagonismo tras las recientes declaraciones de Ángel Tomás Godoy, presidente del grupo socialista en las Cortes de la región. Godoy ha instado al Partido Popular (PP) y a su líder regional, Paco Núñez, a cumplir con el acuerdo previamente alcanzado sobre el Estatuto, destacando que su aprobación es una demanda ampliamente respaldada por la sociedad civil castellanomanchega, incluyendo a diversos sectores como las organizaciones agrarias, empresariales, sindicatos, el Tercer Sector, asociaciones sociosanitarias y la comunidad LGTBI.
El socialista ha insistido en la necesidad de que el PP honre su palabra, argumentando que incumplir este compromiso no supondría una traición al Partido Socialista ni a su líder, Emiliano García-Page, sino a todos los ciudadanos de la comunidad. Godoy ha sido claro en su mensaje a Núñez: elevar esta cuestión en la capital del país o, en su defecto, considerar la renuncia a su liderazgo.
Durante su intervención en Cuenca, Godoy calificó el acuerdo sobre el Estatuto como un modelo de política moderada y útil, un ejemplo que, según él, debería seguir el resto de España. No obstante, lamentó que el pacto se haya roto, responsabilizando al PP y a Núñez de actuar bajo las órdenes de la dirección nacional del partido y de reaccionar con temor ante la presencia de Vox.
La advertencia de Godoy es contundente: los ciudadanos de Castilla-La Mancha no deben convertirse en rehenes de las estrategias políticas del PP ni de la influencia de Vox. En contraste, elogió las políticas del Gobierno de Emiliano García-Page, destacando que su enfoque está siendo replicado en comunidades autónomas como Castilla y León y Andalucía. Según Godoy, existen ahora dos visiones opositoras en Castilla-La Mancha: una, liderada por Paco Núñez, que representaría una tendencia radical ajena a los intereses de los ciudadanos, y otra, bajo la dirección de García-Page, que se centraría en la moderación y estabilidad.
Mediante ejemplos como las iniciativas en educación y vivienda promovidas por García-Page, Godoy subrayó la importancia de optar por políticas que no solo beneficien a los ciudadanos, sino que también promuevan un entorno estable para el desarrollo de la región. En sus declaraciones, argumentó que estos contrastes políticos son esenciales para que la ciudadanía comprenda las repercusiones de optar por una u otra perspectiva, afianzando la idea de que la moderación y la concordia son el camino a seguir en estos tiempos de incertidumbre política.
















