Herencia puso este fin de fiesta al Carnaval 2026 con el tradicional Entierro de la Sardina, un acto que volvió a reunir a vecinos y visitantes para cerrar, con humor y simbolismo, unos días intensos de color, música y participación en la calle. La jornada sirvió como broche final a una edición que deja imágenes inolvidables y una sensación compartida: el Carnaval, en Herencia, se vive como algo propio.
Con esta despedida, el municipio bajó el telón a una semana marcada por la alegría colectiva y el peso de la tradición, con actos en los que la implicación del pueblo ha vuelto a ser clave. El Entierro de la Sardina, fiel a su esencia, puso el punto final con ese contraste tan característico: la parodia y el ambiente festivo en el adiós, pero también la emoción de despedirse de una celebración que transforma el pueblo y lo une.
Desde la organización se quiso trasladar un mensaje de agradecimiento a todas las personas que han hecho posible el desarrollo del Carnaval, así como a quienes han participado y lo han vivido día a día, llenando las calles y acompañando cada momento. Un reconocimiento colectivo a quienes trabajan detrás de cada acto y a quienes sostienen la fiesta con su presencia.
El Carnaval 2026 se despide así en Herencia con la mirada ya puesta en el futuro. Porque si algo deja cada edición, además del recuerdo, es esa frase que se repite cuando termina todo: hasta el próximo Carnaval, que en el pueblo ya se empieza a esperar.

































