El Gobierno de Castilla-La Mancha ha salido al paso de la controversia generada en torno al Fondo de Contingencia, un recurso incluido en los presupuestos autonómicos destinado a gestionar crisis derivadas de fenómenos naturales adversos. En los últimos días, la figura de este fondo ha sido objeto de críticas por parte de dirigentes y alcaldes del Partido Popular, quienes han solicitado su activación para paliar los estragos causados por las recientes borrascas que han golpeado la región.
En respuesta a estas afirmaciones, el consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, en un intento por esclarecer el asunto, ha dirigido una misiva al alcalde de Talavera de la Reina, José Julián Gregorio. En ella, detalla el funcionamiento del Plan de Contingencia, resaltando que este no está concebido para tareas de limpieza de vías urbanas ni para el mantenimiento de infraestructuras locales, sino que su función principal es proporcionar asistencia en situaciones de emergencia, coordinando recursos con distintas entidades.
La portavoz del Gobierno regional, Esther Padilla, ha querido matizar estas declaraciones al señalar que las ayudas económicas vinculadas a desastres naturales están contempladas en el Sistema Nacional de Protección Civil, un mecanismo que ha probado su eficacia en situaciones meteorológicas similares a lo largo de los años. Padilla ha argumentado que la atención a este tipo de emergencias sigue un procedimiento estandarizado, que ha sido activado conforme a lo previsto.
En su intervención, Padilla ha subrayado la necesidad de que cada ente administrativo asuma sus obligaciones para prevenir eventos como las inundaciones que afectaron recientemente a Talavera. Ha declarado que la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha actuado dentro del ámbito de sus competencias, asegurando una respuesta adecuada a la emergencia y destacando la importancia de una acción coordinada entre las distintas administraciones para garantizar el bienestar de los ciudadanos.
Finalmente, la portavoz ha hecho un llamamiento a todas las administraciones, y en particular a los ayuntamientos, para que actúen con responsabilidad y mantengan la lealtad institucional. La prioridad debe ser, aseguró, coordinar esfuerzos para ofrecer una atención óptima y efectiva a las personas afectadas por estos fenómenos meteorológicos.














