El Gobierno de Castilla-La Mancha ha recibido recientemente el respaldo de la Cámara de Cuentas en relación a la gestión económica de la región del ejercicio 2022, acceso que representa un importante aval para la administración encabezada por Emiliano García-Page. Este informe, que evalúa la Cuenta General de la Comunidad Autónoma por un monto de 13.750 millones de euros, resalta la adecuada gestión presupuestaria y contable, y ratifica que las cuentas presentan una “imagen fiel” de la situación financiera regional.
Durante una intervención en el pleno de las Cortes regionales, el consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina, subrayó que el documento de la Cámara de Cuentas ofrece una “opinión favorable” sobre la gestión del Ejecutivo. Igualmente, Ruiz Molina enfatizó que se ha respetado la Ley de Hacienda en lo referente a los plazos, estructura y contenido de la Cuenta General. En este sentido, la cuenta correspondiente a 2022 se presentó el 30 de octubre de 2023, cumpliendo así con el plazo estipulado. Además, informó que las cuentas de 2023 y 2024 también han sido presentadas puntualmente.
La Cámara de Cuentas señala en su informe que la Cuenta General de la Junta refleja de manera precisa el patrimonio y la situación financiera al 31 de diciembre de 2022, además de ofrecer resultados y un estado de liquidación del presupuesto claro y conciso. Este reconocimiento refuerza la imagen de una administración que se maneja con seria responsabilidad y, sobre todo, con transparencia.
Además de estos aspectos, Ruiz Molina abordó la gestión de los estados consolidados de las cuentas de las entidades del Sector Público de la región para el año 2022. En este apartado, la Cámara de Cuentas emitió, el 5 de febrero de 2026, una opinión favorable sobre la preparación conforme al marco de información económica aplicable, siguiendo estrictamente los principios y criterios contables vigentes.
La administración de Emiliano García-Page se ve fortalecida por este respaldo, lo que a ojos del Ejecutivo regional valida su enfoque de seriedad y rigor en la gestión de los recursos públicos.















