En un emotivo acto cargado de tradición y orgullo cultural, Miguel Ángel Valverde, presidente de la Diputación de Ciudad Real, junto a la vicepresidenta primera, María Jesús Pelayo, lideró la proclamación de 39 Fiestas de Interés Provincial en 34 municipios de la provincia. Este reconocimiento busca resaltar y proteger la diversidad cultural de la región, otorgando la declaración de Interés Turístico Provincial a 27 celebraciones, mientras que 9 obtuvieron el rango de Interés Turístico Regional y 3, de Interés Turístico Nacional.
Durante su intervención, Valverde destacó el vasto potencial turístico de Ciudad Real, que a menudo pasa desapercibido para sus propios habitantes pero es altamente valorado por los turistas. Con la estrategia «Sabor Quijote», inspirada en la icónica obra literaria de Cervantes, la provincia busca potenciar su riqueza gastronómica, su patrimonio natural y cultural, y su legado histórico.
Gracias a estas iniciativas, respaldadas por la Diputación, se ha producido un notable aumento en el número de visitantes que eligen Ciudad Real para sus estancias, demostrando el impacto positivo del turismo rural en el desarrollo económico local. En colaboración con la Universidad de Castilla-La Mancha, se está desarrollando un plan estratégico que subraya la creciente importancia del turismo en la economía provincial.
María Jesús Pelayo puso de manifiesto la riqueza cultural de la provincia, destacando actuaciones como la de Los Auroros de Agudo, que encarnan siglos de tradición y reflejan la identidad histórica de Ciudad Real. Según Pelayo, el reconocimiento de estas fiestas no solo promueve la autenticidad y diversidad de las tradiciones locales, sino que también fortalece el medio rural al generar nuevas oportunidades de desarrollo.
Las fiestas reconocidas se caracterizan por una impresionante diversidad cultural: desde la solemnidad de la Semana Santa en Daimiel hasta el colorido Carnavalcázar de Alcázar de San Juan, pasando por la emblemática Fiesta del Mayo Manchego de Pedro Muñoz. Estas celebraciones no solo fomentan el turismo, sino que también preservan tradiciones centenarias fundamentales para la identidad colectiva de la provincia.
Una de las iniciativas más destacadas es la Ruta de la Pasión Calatrava, que aspira al reconocimiento internacional. Estas festividades están convirtiéndose en valiosos recursos turísticos gracias a la creciente conciencia de sus habitantes sobre la importancia de conservar sus tradiciones.
El evento también sirvió como plataforma para dar visibilidad a fiestas menos conocidas fuera de sus localidades pero de gran valor cultural. Tras recibir más de 60 solicitudes, 39 fiestas fueron reconocidas oficialmente. Mediante la entrega de azulejos representativos en la ceremonia, estas celebraciones encuentran una nueva oportunidad para enaltecer el patrimonio cultural de Ciudad Real.
La ceremonia culminó con una actuación de los mayos de Puebla de Don Rodrigo, simbolizando un agradecimiento colectivo a todos aquellos que preservan estas históricas tradiciones, mientras se proyectan hacia un futuro prometedor en el ámbito cultural y turístico de la provincia.
















