La Unión General de Trabajadores (UGT) Servicios Públicos de Castilla-La Mancha ha manifestado su inconformidad con el nuevo contrato de transporte sanitario terrestre propuesto por el Gobierno regional. A pesar de que las autoridades han calificado este acuerdo como un logro significativo, el sindicato sostiene que no se perciben mejoras reales en el servicio.
Desde la UGT argumentan que, aunque el contrato ha sido descrito como «histórico», en realidad supone una congelación del servicio actual. Señalan que no se prevén ajustes salariales para el personal del sector hasta el año 2031, lo que consideran un estancamiento perjudicial tanto para los trabajadores como para la calidad del servicio brindado a la ciudadanía.
La preocupación del sindicato se centra en que estos contratos de larga duración comprometen la evolución del servicio, al no responder de manera adecuada a la demanda de mejoras laborales y de las infraestructuras necesarias. Adicionalmente, critican que el anuncio del gobierno regional pueda ser interpretado más como una estrategia de comunicación que como una auténtica solución a las carencias que aquejan al transporte sanitario.
Esta situación ha generado un ambiente de incertidumbre entre los empleados del sector, quienes esperaban medidas efectivas para enfrentar los desafíos actuales y futuros de la sanidad en Castilla-La Mancha. Por el momento, las expectativas de mejora en las condiciones laborales y en la calidad del servicio continúan en suspenso ante las estipulaciones previstas en el contrato propuesto.
















