Herencia se sumó el pasado sábado a la conmemoración del Día Mundial del Queso, que se celebra cada 27 de marzo, con una jornada pensada para poner en valor uno de los productos más ligados a la identidad local. La programación incluyó actividades para todas las edades y se desarrolló en dos escenarios muy representativos: Quesalia y el entorno de los molinos de viento, uno de los espacios más reconocibles del municipio.
Precisamente en ese marco, con los molinos como telón de fondo, tuvo lugar uno de los momentos más destacados de la jornada: una cata abierta dirigida por el quesero cántabro José María Alonso, de la quesería Quesoba. Durante la actividad, los asistentes pudieron conocer de cerca la diversidad del queso, sus matices y variedades, así como la singularidad del queso elaborado en la zona, al que se dedicó una atención especial dentro de la experiencia.
La iniciativa buscó combinar divulgación, turismo y producto local, con un formato participativo que permitió acercar la cultura quesera tanto a vecinos como a visitantes. En una localidad donde el queso forma parte del paisaje gastronómico y de su economía, este tipo de citas refuerzan el valor de lo propio y la proyección del municipio como destino ligado a la tradición manchega.
Preguntas frecuentes
¿Qué se celebró en Herencia el pasado sábado relacionado con el queso?
Una jornada con actividades por el Día Mundial del Queso, con actos en Quesalia y junto a los molinos.
¿Dónde se realizó la cata abierta?
En el entorno de los molinos de viento de Herencia.
¿Quién dirigió la cata?
El quesero cántabro José María Alonso, de la quesería Quesoba.
¿Qué objetivo tuvo la actividad?
Dar a conocer la diversidad del queso y poner en valor el queso elaborado en la tierra, en un formato divulgativo y participativo.















