La Junta de Comunidades aprueba de forma definitiva el proyecto, que saldrá a licitación en breve y reducirá la habitual intensidad del tráfico en Alcázar, Campo de Criptana y Herencia.

El comienzo de las obras de las variantes de la carretera N-420 a su paso por Alcázar de San Juan, Campo de Criptana y Herencia está más cerca. La Junta de Comunidades ha aprobado de forma definitiva el proyecto de esta intervención y en breve lo sacará a licitación, por lo que la delegada de Ordenación del Territorio en la provincia de Ciudad Real, Paula Fernández, confirmó ayer a La Tribuna que la intención es iniciar las obras «antes de que termine este año».

Estas variantes, que evitarán la intensidad de tráfico que soportan en la actualidad estas poblaciones por las travesías urbanas de la N-420, también mejorarán su conexión con la Autovía de los Viñedos.

El trámite de las expropiaciones necesarias para esta carretera comenzó a principios de mayo de este año y concluyó tras la publicación ayer en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) de la aprobación definitiva de esta obra. «El proyecto se ha aprobado tal y como se planteó en un principio, ya que las alegaciones que se han presentado han sido de menor importancia y de casos concretos que no afectaban al trazado inicial», explicó Paula Fernández.

Los próximos pasos hasta que las máquinas comiencen a trabajar en estas obras son su licitación, que se producirá en breve, y su adjudicación. Este proyecto cuenta con una inversión del Ministerio de Fomento que asciende a 11,2 millones y el plazo de ejecución es de 14 meses.

Las actuaciones consisten en la construcción de dos variantes. La que sacará el tráfico de Herencia tendrá una longitud de 4.300 metros y en ella se contemplan diversas glorietas de enlace con las carreteras autonómicas. El presupuesto previsto es de 3,1 millones de euros.

La variante de Alcázar y Campo de Criptana parte del enlace 8 de la Autovía de los Viñedos y tiene una longitud de once kilómetros. Como en el caso de Herencia, cuenta con diferentes glorietas para enlazar con las carreteras de la zona, especialmente la de Arenales de San Gregorio, que mejorará su comunicación con la Autovía de los Viñedos.

alegría en herencia. La publicación del proyecto definitivo de estas variantes ha supuesto una «gran alegría» para el alcalde de Herencia, Jesús Fernández, quien mostró su satisfacción por el avance de esta intervención «que es una vieja demanda con muchos años de historia».

«Parece que finalmente va a ser una realidad para solucionar un problema endémico de puntos negros en la N-420», señaló el regidor de Herencia, quien añadió que esta mejora va aparejada a otra serie de intervenciones para reordenar el tráfico en la plaza de la Libertad, la avenida José Rosado y Tierno Galván y «conseguir un casco urbano mucho más accesible».

Por su parte, la delegada de Ordenación del Territorio también destacó las ventajas que estas variantes va a suponer para las tres localidades, así como lo «esperadas» que son estas obras.

fuente: La Tribuna digital