Actualización 27-10-2008: Para el próximo martes, 28 de octubre, hay que tener leído todo el libro, y recordad que también tenemos que sacarle los cinco sentidos a la lectura, es decir que hemos oído o escuchado al leerlo, que imagen o color nos ha sugerido, que olor nos ha dejado, que tacto hemos sentido, y que sabor de boca nos llevamos tras esta lluvia amarilla de recuerdos.

Hace unos días que empezó la nueva andadura del Club de Lectura “Castillos de Cartón”.

El funcionamiento del mismo se basa en la reunión de sus participantes todos los martes a las 20:30 horas en la Biblioteca Pública Municipal para comentar la lectura fijada en la sesión anterior y así poder intercambiar impresiones y detalles del libro.

Este año se ha elegido para su comienzo la novela de Julio Llamazares, La lluvia amarilla. El motivo de dicha elección no es aleatoria, y se basa en la representación teatral que la obra tendrá el próximo 7 de noviembre en nuestro pueblo,  y que nos ayudará a complementar la lectura realizada con una actividad que permitirá dar un nuevo enfoque a la novela.

Si nos remitimos a la descripción que se hace en la página de la editorial Seix-Barral

La lluvia amarilla es el monólogo del último habitante de un pueblo abandonado del Pirineo aragonés. Entre «la lluvia amarilla» de las hojas del otoño que se equipara al fluir del tiempo y la memoria, o en la blancura alucinante de la nieve, la voz del narrador, a las puertas de la muerte, nos evoca a otros habitantes desaparecidos del pueblo, que lo abandonaron o murieron, y nos enfrenta a los extravíos de su mente y a las discontinuidades de su percepción en el villorio fantasma del que se ha enseñoreado la soledad. […]

[…] La lluvia amarilla confirma en Llamazares el léxico vivo, preciso y genuino, la autenticidad artística y las dotes de creación de un clima poético y un universo personal que acreditan en él a uno de nuestros más valiosos narradores.

Para esta primera sesión se fijó como punto de lectura la página 83 de la edición citada.

El próximo martes, todos los integrantes del Club de Lectura “Castillos de Cartón”, nos volveremos a dar cita para comentar los mejores “jugadas” de esta primera parte del libro. Hablaremos de lo que nos ha sugerido y transmitido, de las sensaciones que hemos tenido al ir adentrándonos en el pequeño pueblo de Ainielle, comentaremos sus silencios y por su puesto escucharemos lo que nuestros compañeros nos tienen que decir, pues otra forma estupenda de disfrutar de un libro es compartirlo con otras personas y escuchar lo que éstas dicen de él.

Pero además, y como novedad para este año, queremos hacer un llamamiento a todas aquellas personas que no puedan acudir a nuestros encuentros literarios, pero quieran compartir con nosotros la magia de la lectura. Por ello, hemos pensado crear este espacio virtual abierto a todos y todas, a cualquier hora del día y en cualquier lugar, para que así puedan acompañarnos en nuestras lecturas y enriquecernos con sus opiniones y comentarios.

No lo dudes, solo tienes que pinchar en la categoría Club de Lectura, que encontrarás en el lateral de este blog, y tendrás acceso a toda la información del club. Podrás ver que libro nos leemos en cada momento, y cual es el número de páginas dispuesto para cada sesión, para que de esta forma puedas acompañarnos en esta mágica aventura. No te lo pienses más y únete al club de lectura “Castillos de Cartón”, tu opinión nos interesa.

  • Desgraciadamente, no he sido capaz ni de llegar a la página marcada, pero lo que he leído hasta ahora me transporta sin poder evitarlo a otro libro “Pedro Páramo de Juan Rulfo”, el cual también tuvimos la oportunidad de leer en el club de lectura Clásicos hace dos años.
    La similitud sobre todo se la encuentro en la atmósfera que crean ambos libros.
    El que aquí nos atañe trata un tema que podríamos denominar “duro”, y no es otro que la Soledad.
    Pero si me dijeran que destacara algo del libro sin duda me decantaría por su escritura
    “… Las palabras servían, como siempre, para ahuyentar el frío y las tristezas del invierno. Ahora, en cambio, a Sabina y a mí, el fuego y las palabras nos volvían más silenciosos y lejanos. Y, así, cuando llegó la nieve, la nieve estaba ya, desde hacía mucho tiempo, en nuestros propios corazones.”
    “… La soledad, es cierto, me ha obligado a enfrentarme cara a cara conmigo mismo. Pero, también, como respuesta, a construir sobre recuerdos las pesadas paredes del olvido. Nada produce a un hombre tanto miedo como otro hombre…”

    “…Fue el principio del fin, la iniciación del largo e interminable adiós en que a partir de entonces, se convirtió mi vida. Como la luz del sol, cuando se abre una ventana después de muchos años, rasga la oscuridad y desentierra bajo el polvo objetos y pasiones ya olvidados, la soledad entró en mi corazón e iluminó con fuerza cada rincón y cada cavidad de mi memoria.”

    O sin irnos tan lejos en la primera página del libro la descripción del anochecer
    “Sombras espesas avanzarán como olas por las montañas y el sol, turbio y deshecho, lleno de sangre, se arrastrará ante ellas agarrándose ya sin fuerzas a las aliagas…”

    Si esto no parece suficiente motivo para ir corriendo a coger el libro, a lo mejor si lo hace, el estilo limpio, la historia inquietante, el sentimiento de desolación que transmiten su paginas o la facilidad con que haces tuya la lectura.

  • Biblioteca Municipal

    En la reunión del pasado martes del Club de Lectura, quedó patente la calidad literaria de este libro, que nos permite pasear desde el sofá de nuestras casas por el pueblo moribundo de Ainielle como si realmente estuviéramos allí. Describe a la perfección la soledad del protagonista, una soledad por otra parte elegida, y por ello posiblemente menos dura que otros tipos de soledad. Lo que realmente le duele al protagonista no es encontrarse totalmente solo (es el único habitante que queda en un pueblo casi en ruinas), sino que con su muerte llegará también la muerte de todos los que habitaron esas casas ahora derruidas, porque ya no habrá nadie que les recuerde, que mire a través de sus ojos, q

  • Biblioteca Municipal

    que mantenga vivo lo que un día fueron, lo que fueron capaces de levantar con sus propias manos, y que ahora el tiempo borrará sin dejar huella.
    Para los que no lo sepan, el próximo 7 de noviembre, viernes, a las 22:00 h., la compañía In-constantes Teatro representará la adpatación de esta obra literaria de Julio Llamazares. Sin duda alguna merecerá la pena ir a verla, porque resulta difícil imaginar de qué manera los componentes de esta compañía nos trasladarán a las calles desiertas de este pueblo del Pirineo aragonés, al frío sobrecogedor del invierno, al despertar de la primavera, al corazón solitario de su protagonista. Quizás esta sea una buena forma de que los habitantes de Ainielle, como de tantos otros pueblos y aldeas ya desaparecidas, sigan de alguna manera vivos mientras entren a formar parte de nuestros recuerdos.

  • Domi

    Hola.
    Estoy disfrutando muchísimo de esta relectura, porque hace algunos años ya lo leí, pero sin duda, releerlo y compartir la lectura con todos los miembros del club es mucho más enriquecedor, siempre habrá algún detalle que se pase por alto y alguno de nosotros lo analizará. En la cita del martes pasado, pudimos apreciar las diversas percepciones que tenemos sobre cómo se siente realmente Andrés: si siente amargura y pesar o bien, resignación,…En cualquier caso, toda la narración es un “poema” que me hace sentir múltiples emociones.
    No quiero extenderme mucho y si quiero destacar que me gusta mucho esta iniciativa que nos permite abrir nuestro club y hacer partícipe a mucha más gente.

  • Estoy de acuerdo con lo que dice Domi y el resto de mis compañeros. El martes pasado no pude asistir al club, y me hubiera gustado escuchar vuestras opiniones, aunque gracias a esta iniciativa ya estoy leyendo algunas.
    Me acuerdo que cuando nos entregaron el libro no se quiso hacer ningún comentario sobre el mismo para no condicionarnos en nuestra lectura, a pesar de que algunos ya os lo habíais leído.
    Pues bien, he de reconocer que yo ya conocía alguna de vuestras opiniones, y aunque inicié su lectura con alguna que otra idea preconcebida sus palabras me sorprendieron.
    Efectivamente se puede decir que es un libro triste en cuanto que habla sobre la soledad, pero lo que más destacaría es su forma de escribir que como dice Domi, se asemeja a un “poema”, y que me ha enganchado desde el primer momento.
    Transmitir sensaciones de agobio, miedo, soledad y desolación es muy difícil, sobre todo cuando lo haces con la fuerza que Llamazares transmite en su Lluvia Amarilla, y mantener esa atmósfera durante un capítulo y otro sin que consigas despegarte de sus líneas es algo de los que muy pocos escritores puesden presumir.
    Eso sí, una cosa tengo que decir, y es que Andrés no se encontraba tan sólo como creía, pues tales eran las sensaciones que yo mismo me creía paseando por las calles de Ainielle.