Por Santiago Rodríguez-Palancas, O. de M.

Hace unos días, el 18 de septiembre, me enteraba aquí en tierras dominicanas del fallecimiento de Gabriel “el músico”, mi maestro de solfeo, quien en los años de mi infancia me ayudó a diferenciar la clave de SOL de la clave de FA, que me enseñó que una escala tiene siete notas y que la línea divisoria servía para separar los compases.

Gabriel-Molina-Prados
Gabriel-Molina-Prados

Él, junto a mi padre, despertó en mí el gusto por la música y me enseñó a expresar la belleza de la vida a través de un clarinete.

Durante años, junto a mi hermana Mª Ángeles, mi primo Vicente y Gabi (el hijo de Gabriel), y algunos  chicos y chicas más del pueblo, acudíamos casi todas las tardes puntualmente a la “Academia”, como así se daba en llamar aquella habitación vieja del antiguo Ayuntamiento donde Gabriel nos tomaba la lección y nos decía si la pasábamos o no. Era común ver a Gabriel con la ropa aún de trabajar, llena de yeso y tierra, y con sus manos ásperas y rudas de albañil enseñándonos a solfear en un idioma –el de la música- que controlaba a la perfección. En cuestión de minutos cambiaba el azadón por la batuta, el andamio por el atril, la llana y la paleta por el saxofón.

Para los que lo hemos conocido bien, el decir que Gabriel vivía con pasión la música no es ninguna novedad. Pero sí es bueno recordarlo y reconocerlo. ¿Cuántos Carnavales veíamos a Gabriel pegado al saxofón, con otros músicos, yendo de bar en bar, de chiringuito en chiringuito dando la “tabarra” y tocando aquello que a la gente mayor como a la joven le gustaba? Él era quien arrancaba siempre cada tema; unas veces con Paquito el Chocolatero, otras con España Cañí, otras con Amparito Roca o cualquier canción que alegrara la vida de la gente.

Le tocó vivir, como Director de la Banda, un período difícil, en donde, junto a otros músicos de sangre, pusieron en marcha una agrupación musical que hacía tiempo se había desvanecido en nuestro pueblo. Con pocos recursos, con poco medios (recuerdo que el Ayuntamiento llegó a deber a la banda el dinero de más de dos años de actuaciones), pero con mucha ilusión, aquellos primeros pasos de la Banda de música forjaron las bases de lo que es hoy en día nuestra banda.

Por su pasión y entrega desinteresada por la música, le costó entender a Gabriel que los tiempos cambiaban y que los nuevos músicos tenían que ir a las Escuelas de música y los Conservatorios, pero poco a poco lo fue aceptando y motivó primeramente a sus propios hijos a formarse bien en la música para poder disfrutarla más y mejor.

Yo no soy muy partidario de andar promoviendo la dedicación de una calle u otra a “gente importante” de nuestro pueblo, pero si alguien me pregunta si Gabriel ha sido “gente importante” en la historia de mi pueblo, digo que sí, y lo digo con mayúsculas, porque durante más de 20 años (años 70, 80 y parte de los 90) él ha formado a todos los músicos de la Banda y ha fomentado una cultura musical en nuestro pueblo.

Tuve la suerte de estar en este verano con Gabriel en su casa visitándolo. A pesar de “sus lagunas mentales” provocadas por la enfermedad, había cosas que no olvidaba: su saxofón, su Banda de música y sus “chiquetes” de la Banda de Música.

Gabriel, sentí no poder estar en tu despedida, me imagino que ese día no faltó casi ningún músico. Si yo no he estado es porque, entre otras cosas, estoy haciendo, en tierras lejanas, lo mismo que tú me enseñaste a hacer: divulgar el gusto por la música y enseñar a los más pequeños una herramienta –la música- que les ayude a expresar sus sentimientos.

Me imagino que si estás en el cielo, los ángeles estarán felices, porque a las trompetas que ya ellos tocan, te unes tú con tu saxofón, que lo podrás tocar “eternamente”.

D.E.P.

Más información sobre la figura y vida de Gabriel Molina-Prados pinchando aquí

6 Comentarios

  1. Santiago, tus palabras llenas de razón y sentimiento por Gabriel, no pueden ser más correctas. Me he emocionado al leerlo. Yo viví en primera persona como Gabriel dedicaba mucho de su tiempo a la música, pues me llegó a enseñar mis primeros pasos en la mísica. De aquello hace ya tres años, cuando se juntaban Manuel el director y Gabriel y daban clases a un par de chicos. Yo estuve el día de su muerte en la iglesia, tocando con la banda. Se notaba aquel día los rostros serios en la banda, la tristeza y pena de haber perdido a un músico tan importante como Gabriel en la banda. Sentí como se nos iba una persona importante durante muchos años en la banda. Faltaba él. Se echará de menos a Gabriel. Ya descansa en el cielo.
    DEP

  2. En primer lugar, aprovechar la ocasión para saludarte Santiago… y saber que desde tu pueblo valoramos enormemente tu labor en tierras dominicanas.
    En segundo lugar, adherirme a cada letra de tu escrito… y a las letras del pequeño homenajes que en la tarde del entierro Juan José Portillo dedicó al fallecido Gabriel.
    Soy uno más de tantos “chiquejos” a los que Gabriel enseñó solfeo y su amor por la música.
    No quiero extenderme más en los halagos hacia su persona, pues los que hemos convivido con él estamos impregnados de su espíritu, y eso no se nos quitará nunca.
    Desde este marco, mi recuerdo a Gabriel sabiendo que su saxofón seguirá sonando siempre entre nosotros.

  3. Me acabo de enterar del fallecimiento de Gabriel. Santi merecido epilogo.Siento mucho la perdida de este grande de la cultura musical herenciana. Recuerdo la emocion de verlo recoger el Perle de Honor Socio-Cultural 2011, fue un merecido homenaje en vida. Estaba feliz, emocionado y exultante y no paraba de dar las gracias a todo el mundo. Yo era uno de los que estaban presentando el acto y no paraba de decir, “niño estoy mu nervioso, yo no se hablar en publico, solo se expresarme con la musica”, y asi lo hizo, agradeció a todo el pueblo de Herencia tocando su saxofon. D.E.P.

  4. He sido testigo de las palabras que nuestro compañero Santiago dedica a Gabriel y puedo corroborar que ha sido todo un ejemplo en la vida, e indudablemente en el ámbito musical.
    Son tantas las aventuras que he compartido con el que me lleno de orgullo al escribir estas palabras. Recuerdo aquellos años en los que la Banda nos íbamos a tocar a las Fallas valencianas, o los momentos compartidos en los carnavales con la Charanga La Copa, donde todos los que nos encontrábamos presentes nos quedábamos sorprendidos con su facilidad para animar la fiesta con el saxofón en la boca.
    Gabriel, un aplauso por tu labor, tu constancia, tu saber estar ante las adversidades, tu apoyo hacia los compañeros,…
    Nunca te olvidaremos.
    D.E.P

  5. He sido testigo de las palabras que nuestro compañero Santiago dedica a Gabriel y puedo corroborar que ha sido todo un ejemplo en la vida, e indudablemente en el ámbito musical.
    Son tantas las aventuras que he compartido con el que me lleno de orgullo al escribir estas palabras. Recuerdo aquellos años en los que la Banda nos íbamos a tocar a las Fallas valencianas, o los momentos compartidos en los carnavales con la Charanga La Copa, donde todos los que nos encontrábamos presentes nos quedábamos sorprendidos con su facilidad para animar la fiesta con el saxofón en la boca.
    Gabriel, un aplauso por tu labor, tu constancia, tu saber estar ante las adversidades, tu apoyo hacia los compañeros,…
    Nunca te olvidaremos.
    D.E.P

  6. Como niieta que soy de Gabriel, hoy hace un mees que se fue de entre nosotros pero en mi sigue en mi corazon. Y me ayuda en todoo lo que necesito pido por el para que haya donde este este feliiz. El para mi a sido como un padre ya que he vivido con el 10 años de mi vida y siiempre estabamos con ellos. Me a enseñado de la vida que hay que luchar con lo que venga sea bueno o malo..a el desafortunadamente le a tocado irse pronto…demasiado pronto. Pero supo luchar contra tooodoo….. y estoy super agradecida. Y sobre el tema musico..ha sido el mejor, aunque yo eso no lo he sacado de el, animo a mis hermanos y primos a que sigan con lo que un dia su Abuelo Gabriel empezo..!
    Abuelo siempre te tendremos en el corazon.

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