f700x390-37592_76610_0Pequeño quedó el patio del Ayuntamiento de la localidad ciudadrealeña de Herencia para acoger la primera Tertulia taurina organizada anoche por la Peña Taurina del rincón manchego. Eran en torno a las siete y media de la tarde cuando daba comienzo un evento arropado por aficionados del municipio y los pueblos limítrofes en el que Eugenio de Mora, Álvaro Lorenzo y el hierro de Alcurrucén recibieron su calor tras una temporada plena de éxitos.

Eugenio de Mora habló claro en su intervención sobre los diversos aspectos de la Fiesta, señalando que “si cae la seriedad de los festejos en los pueblos, cae la Fiesta. No podemos bajar la guardia en ningún momento y tenemos que seguir trabajando porque los valores de la tauromaquia se traspasen a los más pequeños. En nuestras manos está que este tesoro tan valioso y único llamado toreo perdure por muchas generaciones”, señaló el toledano. Haciendo alusión a su temporada, comentó que “Madrid ha sido la plaza que me lo ha dado todo. Cortar orejas en ese escenario e gratificante moralmente y, por supuesto, es lo que te da los contratos”, concluyó el moracho.

Por su parte el novillero Álvaro Lorenzo, a punto de enfrentarse a la temporada definitiva de su alternativa, comenzó analizando su campaña pasada destacando la gran gesta de encerrarse de forma solidaria con seis novillos en Toledo. “Fue aquel un día que se me quedará grabado en el recuerdo para siempre. Ver la cara de esos niños a los que ayudas disfrutando contigo de la tauromaquia es una satisfacción que no se te olvida nunca”. No dejó de lado otras citas fuertes de su año como Aranjuez o Valencia, finalizando su intervención con una pequeña alusión a su alternativa: “Creo que 2016 es el momento. Veremos cómo se desarrolla el inicio de temporada para ir viendo fechas y posibilidades”.

Cerró la tertulia Teodoro González, mayoral del hierro de Alcurrucén, sensiblemente emocionado al volver a recordar en vídeo la faena de “Jabatillo” en Madrid y mostrando a los presentes el lado más ecológico de la tauromaquia. “Era el toro más bonito del campo. A todos sus hermanos les veía algún defecto, pero a él no, iba siempre por delante”, señaló. Respecto a triunfos relevantes del año de Alcurrucén, analizó los de Madrid o Valencia, centrándose en el gran encierro que permitió en Bilbao encumbrarse a Diego Urdiales: “Aunque los toros no tuvieron el hambre que tenía el toro de Madrid, sí fue una gran corrida que significó el broche a un gran año”.

Los mejores castellanomanchegos del 2015 a nivel nacional

Eugenio de Mora, Álvaro Lorenzo y el hierro de Alcurrucén han sido los profesionales taurómacos que en mayor medida han destacado en esta temporada en los ruedos internacionales. Eugenio de Mora ha recuperado la ilusión del aficionado en su concepto tras rozar la Puerta Grande venteña en tres de sus cuatro últimas comparecencias en la calle de Alcalá: en ambas ha cortado una oreja y, en su segundo toro, ha visto aflorar pañuelos sin que el palco haya accedido a conceder el apéndice de la salida a hombros. También su grata impresión en la Feria del Toro de Pamplona el pasado mes de julio, donde cortó una oreja a un toro de Conde de la Maza, hizo que el aficionado navarro volviera a creer en el toreo del toledano. El amante taurómaco francés también fue testigo del toreo del moracho con sus tardes al otro lado de los Pirineos.

Álvaro Lorenzo, por su parte, ha sellado una destacada temporada que comenzó con un excepcional toreo de capote en su comparecencia invernal en la plaza de Vista Alegre madrileña. A pesar de que no ha acudido a Madrid en 2015, sus triunfos en cosos como los de Aranjuez por mayo, su actuación en La Maestranza de Sevilla, la Feria de novilladas de Villaseca de la Sagra o Salamanca en su serial septembrino han hecho que sea nombre relevante en el escalafón menor. En cuanto al hierro de Alcurrucén, destaca el toro “Jabatillo”, al que se le dio la vuelta al ruedo en Madrid tras un faenón de Castella logrando desorejarlo. Ese triunfo vino refrendado por tardes como las de Bilbao, en la que Urdiales salió con tres orejas en su esportón, así como citas clave como Albacete varios días después.