La diputada regional del Grupo Parlamentario Popular en las Cortes de Castilla-La Mancha, Lola Merino, ha denunciado hoy que “Page ningunea a los cazadores y pescadores de Castilla-La Mancha”. Así, ha reprobado que el Gobierno de García-Page va a modificar la actual Ley de Caza por el mero hecho de que fue aprobada por Cospedal y porque así se lo exigieron los ecologistas durante la campaña electoral.

Para Merino, el procedimiento llevado a cabo por Page para modificar la ley de caza deja mucho que desear, ya que “en vez de llevar dicha modificación al Consejo Regional de Caza, que es el órgano de participación social en este asunto, y que fue el que informó favorablemente la vigente ley de caza de Castilla-La Mancha, -y las ordenes anuales de vedas como es preceptivo-, en su lugar ha creado una comisión paritaria entre grupos ecologistas y de asociaciones de cazadores con el fin de modificar dicha ley”.

Con esta artimaña, el Gobierno de Page, según Merino, “da a los grupos ecologistas una sobrerrepresentación que no tienen en el Consejo, se ningunea a los Consejos Provinciales y Regional de caza, y se excluye a determinados representantes sociales de esa negociación, como es el caso de los agricultores, la Universidad (a través del IREC Instituto de Recursos Cinegéticos) y hasta el mismo SEPRONA”.

Para el Partido Popular de Castilla-La Mancha, la ley de caza, como cualquier otra ley, puede ser discutible y mejorable, pero “no parece que la mejor forma de hacerlo sea en reuniones bilaterales y hurtando de este debate al resto de los agentes sociales del Consejo Regional de Caza”.

Con esta actitud el Gobierno de Page “vuelve a engañar al sector, ya que el propio consejero de Agricultura en la comparecencia ante la Comisión de Agricultura, Medioambiente y Desarrollo Rural, manifestó que en el trabajo de modificación de la ley de caza incluirían a todos los agentes que tengan implicación en el territorio” y, sin embargo, “ya se han producido varias reuniones y el consejero no ha contado con todos, sino tan sólo con algunos y con los que son de su beneplácito”.

Page castiga a los cazadores y pescadores sin licencia única

Según Merino, esto ha supuesto “un nuevo varapalo a un sector que sufre los zarpazos del Gobierno socialista de la región”, que también ha impedido a los 160.000 cazadores y 140.000 pescadores de Castilla-La Mancha que puedan beneficiarse de las ventajas que ofrece la licencia única de caza, al haber sido boicoteada por Page, con el único pretexto de que fue liderada por la presidenta Cospedal.

Según la dirigente popular, “es una licencia única de caza reivindicada históricamente por el sector, que permite disfrutar de la actividad cinegética en varias regiones de España, dejando al margen las duplicidades burocráticas que frenan la movilidad de los cazadores”.

Asimismo, Lola Merino ha manifestado que siete comunidades (Madrid, Galicia, Asturias, Comunidad Valenciana, Aragón, Extremadura y Castilla y León) firmaron el acuerdo de licencia única de caza con el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente. “Un proyecto que fue liderado por María Dolores Cospedal y que daba respuesta a las demandas de los cazadores y pescadores para simplificar los trámites y que hubiera una única licencia para cazar en todas estas regiones”, ha agregado.

Según la diputada regional, “la desconsideración que Page con el sector cinegético, fruto de sus compromisos electorales con grupos anti-caza, provoca que los 5.000 cotos de caza de nuestra región queden fuera de la licencia única; lo que frenará el desarrollo, el turismo cinegético, el empleo y la riqueza que en Castilla-La Mancha producen los siete millones de hectáreas dedicadas a la caza mayor y menor, que representan el 91% del territorio regional”.

“Page muestra una vez más su insensibilidad con una actividad que factura más de 600 millones de euros en nuestra región, especialmente en las zonas rurales más deprimidas, a través de todas las actividades y subsectores que dependen de ella, como son las salas de despiece, taxidermias, armerías, alojamientos de turismo rural, hostelería, etc.”.

Por último, ha destacado que “la caza es uno de los elementos clave en la fijación poblacional del medio rural de Castilla-La Mancha, ya que sólo en al ámbito cinegético genera 6.500 puestos de trabajo directos y 1.600.000 jornales”, ha concluido.