Llegado a la República Checa y con 3000 kilómetros a las espaldas, desde su Herencia natal, nuestro caballero rodante Elías participa unos días en un Congreso Internacional de Jóvenes Músicos a celebrar en la ciudad de Beroun en Chequia.

La aventura y la música son, sin duda, dos pilares importantísimos para entender la forma de ser de este joven herenciano inmerso en la gesta de llegar a las antípodas herencianas llevando el nombre del Carnaval de Herencia y la figura del Perlé de nuestra fiesta por rutas lejanas donde nuestra naturaleza manchega es, en el mejor de los casos, sólo un conjunto de tópicos reservados para una minoría de conocedores de la geografía hispana.

despedida de nuestras sierras
despedida de nuestras sierras. conoce la galería de fotos de hoy.

Ahora quiero dirigirme directamente a ti, Elías. A lo largo del tiempo que llevas fuera de tu Herencia natal, aproximadamente 70 días, tu devenir perleriano por Europa ha calado en muchos de tus paisanos y en numerosos  admiradores de fuera de tu patria chica local.

Las cifras en las actuales redes sociales así lo dicen: 590 seguidores en Instagram, 967 en Facebook, unas centenas asiduos visitantes en las plataformas que publican tus crónicas; pero además de estos números me quedo con las personas “de a pie” que me preguntan, como decimos por aquí, de continuo para saber por dónde andas, cuáles son los último sucesos que te han acaecido o  asegurar que tu ilusión sigue siendo inquebrantable.

España, Francia, Suiza, Liechtenstein, Austria, Alemania y Chequia  son, de momento, los países que te han visto rodar por sus caminos. Y tus vivencias se convierten en un conjunto de aprendizajes que, con toda la sencillez y reserva posible, me permito transcribir aún sabiendo de las limitaciones por plasmar en sólo unas líneas el conjunto de tu experiencia.

Alpes en estado puro
Alpes en estado puro

Porque es muy difícil dar forma en una crónica ese don de gentes que posees y que transmites a todo el que te conoce; porque es muy complicado hacer entender lo que es “tener mundo” y cómo esta pericia te ha abierto  puertas en cualquier rincón de la vieja Europa; porque es muy  intrincado reflejar  lo que percibo en tu voz cuando, casi diariamente, te escucho en unos audios resumir los progresos y las emociones de tu presente aventurero…

Hoy quiero resarcirme de los desatinos que he podido cometer en la diaria transcripción de tus aventuras y, a sabiendas de que en muchas ocasiones quizá no haya transmitido la emoción y pasión que tus vivencias precisaban, quiero, tras revisar en estos días todo el material de tu periplo, plasmar en unos cuantos párrafos un resumen de tu acontecer por la vieja Europa.

“Tu camino en estas decenas de días ha seguido rutas milenarias, forjadas por diversas culturas asentadas a lo largo de los siglos y testificadas por distintos yacimientos prehistóricos e históricos de los que has sido testigo.

Has descubierto la esencia de muchos pueblos y ciudades que se vislumbra en sus tradiciones, costumbres, fiestas populares, gastronomía, sentir religioso, patrimonio, innovaciones presentes y proyectos futuros… pero sobre todo en el carácter afable y hospitalario de sus gentes.

Has atravesados valles a espaldas de abruptas montañas que presumen picos nevados en inviernos fríos, pero que en estos meses te han mostrado la belleza de una naturaleza más benigna…. Incluso el cielo llega a perder su protagonismo ante la rotunda presencia de las altas cumbres. Y es que las montañas tienen vida propia; porque la vida, como los círculos concéntricos de los árboles, se pueden adivinar en las rebanadas que las distintas generaciones han ido ganando a la tierra para poder vivir a lo largo de los siglos, y convertirlo en un patrimonio natural que fortalece las raíces de cada lugar y su relación con los lugares vecinos.

Y en las noches de soledad, en algún bosque o camping, has podido divisar esa minúscula galaxia que componen las luces de tantos pequeños pueblecitos que tanto te atraen, te encandilan y te atrapan. Y te has visto inmerso en ese silencio cómplice en los amaneceres que marca perezosamente las primeras horas de un nuevo día de aventura.

Has descubierto multitud de paraísos donde el tiempo se detiene, la tranquilidad te invade y tú, como viajero inquieto, encuentras un lugar para perderte. Un rosario de asientos naturales se hace eco de tu fatiga acumulada sirviendo de soporte para tu merecido descanso.

Has visto como los colores y olores de tu pueblo se transforman en otras sensaciones pero que llevan, en lo más intrínseco de su naturaleza, esa alma metafísica que une a todos los seres humanos con nuestras  generaciones pasadas y que es la herencia que se transmite para futuras eternidades.

Y  tras el descanso físico y espiritual te animas, una vez más, a convertirte en intrépido viajero junto con tu simpar Penélope y contemplar, absorto, esa senda interminable que se abre ante ti y te anima a adentrarte en los eternos horizontes de arcoíris y colores varios que se convierten en una perpetuidad instantánea.

Cada noche un momento para transferir lo vivido y esperar que se convierta en caligrafía que sepa reflejar lo que los fervores aventureros quieren trasmitir”.

Así me atrevo a resumir estos dos meses de tu andadura lejos de Herencia y, en este momento y desde estas líneas, te animo a enfrentarte a los siguientes meses con la misma ilusión y pasión que has derrochado hasta ahora. Todo tu pueblo, y muchos foráneos enamorados de tu periplo, queremos seguir haciendo historia contigo.

Esperando nuevas aventuras me despido de ti con este suave adiós:

¡Cuántas vivencias, cuántos sueños, un sinfín de sentimientos,…
Todo ello concentrado en ese Perlé herenciano
de viaje, con emoción carnavalera, hasta los confines del planeta!

Remato esta con un conjunto de fotografías, resumen particular de estos dos meses de viaje, con dos archivos curiosos:

Un audio de una interpretación de una cantante griega en las jornadas musicales en las que se encuentra Elías.

Y la interpretación al clarinete, como no, de un joven checo.

En unos días vuelves a hacer historia.

Un abrazo.

Galería de imágenes de Perlé en Chequia