Como colofón a al ciclo de conferencias “Torpe, que no me conoces”, organizado por la Asociación Carnaval de Herencia Denominación de Origen y Barco de Colegas, ayer disputaron un entretenido “mano a mano” José Roselló, ex alcalde de Herencia, y Tomás Berrio, ex concejal de festejos de la localidad, sobre las tres décadas del Carnaval con el título de Interés Turístico Regional. Ambos vivieron la trasformación del carnaval herenciano durante y tras la declaración y así lo explicaron.

José Roselló hizo un repaso por cómo se consiguió la declaración de interés turístico. En primer lugar, el político señaló que “son unos días en los que el pueblo se viste de fiesta y por qué no decirlo, también la localidad es un motor económico durante el Carnaval, otro de los puntos fuertes que llevaron a la declaración de Interés Turístico Regional”.

Además, y sobre cómo se tomó la decisión final de elaborar el dossier sobre lo que esta fiesta significaba para el municipio, argumentó que “¿quién no iba a declarar esta Fiesta de Interés con el colorido que tenía y tiene? Ese precisamente fue el secreto del interés: las ganas del pueblo por vivir el Carnaval precisamente después de unos tiempos convulsos para España. No era fácil el ciclo social que se avecinaba y Herencia supo encajar perfectamente esta fiesta, como también lo había hecho a lo largo de la historia”.

E hizo durante su intervención alusiones especiales, como que “el 90% de la declaración de interés turístico se le debe a la mujer, que realmente es la que de verdad se sacrifica para que los trajes estén a punto y no falte ningún detalle para estos días”. En este sentido, y llevando un orden cronológico de los hechos, explicó que “en el 87 el ofertorio comenzó a entrar por el caño, y al ver la plaza con esa animación, con ese colorido, con esas ganas de ir hacia adelante en estos días, con esa elegancia también y sobre todo con esa creatividad decidimos ir hacia adelante”.

En segundo lugar intervino Tomás Berrio, ex concejal del Ayuntamiento herenciano de 1991 a 1995 y posteriormente ya con el nuevo siglo en otra legislatura. Agradeció infinitamente la invitación de la Asociación Carnaval de Herencia Denominación de Origen y Barco de Colegas por haberlo hecho partícipe de este encuentro y enfocó su ponencia en dos sentidos primordiales: defender el carnaval de Herencia como hecho cultural en sí y promover el aprovechamiento del Carnaval como recurso patrimonial y de desarrollo socioeconómico del municipio.

“Los primeros recuerdos que tengo de mi infancia son de temor a las máscaras y sobre todo al Perlé. El Ofertorio me impactó realmente cuando, en mi casa, un año, hicieron una carroza de un camello y luego la vi en la calle, aquello se me quedó grabado y ahora, viendo de nuevo el vídeo, siento un recuerdo imborrable de aquello”, señaló en tono emotivo tras la presentación de los objetivos que trató.

Además, llevó su vivencia en torno a esta fiesta desde que era niño en la localidad, adolescente fuera de ella y joven que ya estaba  de nuevo asentado en su pueblo: “En los ochenta comenzamos a trabajar desde la Asociación Cultural “La Pedriza”, e intentamos fomentar en la medida que podíamos la fiesta. De aquellos años son de merecida mención las peñas El Pitorro, El Miriñaque, Simpatía, La Rondalla, Las de siempre…”.

Sobre el hilo argumental que se siguió de 1991 a 1995 para potenciar el Carnaval, Berrio explicó que “los pasacalles son y deben seguir siendo el epicentro del Carnaval. Son el momento más importante. Son como el momento de la quema de las Fallas a Valencia o el momento de la salida de los toros en San Fermín. Nosotros en aquel momento, en aquel 1991, lo que queríamos potenciar precisamente fue eso. Y lo hicimos, entre otros instrumentos, con el centro de interés del Carnaval para construir el futuro de éste”, rubricó.

Finalmente concluyó su intervención para enumerar, lo que a su modo de pensar serían las líneas o propuestas en las que el Carnaval de Herencia, y por ende, sus instituciones, empresas, movimiento asociativo, y en general la sociedad civil en su conjunto deberían reflexionar de forma sosegada para hacer evolucionar el Carnaval de Herencia de una forma coherente, diferenciadora y potenciadora del desarrollo local.