El equipo de La Arrixaca que lleva a cabo el tratamiento. CARM - El equipo de José María Moraleda logra que un tratamiento con células madre mejore los síntomas de una enfermedad rara
El equipo de La Arrixaca que lleva a cabo el tratamiento. / CARM

El hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia lleva a cabo un tratamiento pionero de terapia celular con células madre mesenquimales modificadas en una enfermedad rara e incurable como es la epidermólisis bullosa distrófica. 

Desde hace años, el Servicio de Hematología del hospital Virgen de la Arrixaca, liderado por el doctor José María Moraleda, natural de Herencia (Ciudad Real), trabaja para poner a disposición de los pacientes el acceso a medicamentos en investigación basados en células, entre ellas las células madre mesenquimales. 

La epidermólisis bullosa distrófica es una enfermedad congénita muy rara, por lo que estos pacientes presentan erosiones, ampollas, inflamación persistente de la piel y mucosas y sufren infecciones, desnutrición, dolor y riesgo aumentado de cáncer de piel. 

Para esta patología no hay tratamiento curativo, pero ahora, una posible terapia alternativa incluye el tratamiento con células madre mesenquimales, que son capaces de sintetizar colágeno 7, tienen propiedades antinflamatorias y estimulan la regeneración de las heridas. 

Investigación

Este hito es fruto de la colaboración de un equipo multidisciplinar y multicéntrico formado por profesionales sanitarios de la Universidad Carlos III de Madrid, el Servicio de Dermatología del hospital La Paz de Madrid, y las Unidades de Genética Clínica, Dermatología, Oncohematología y UCI pediátricas del hospital Virgen de la Arrixaca.

En los últimos años, esta línea de investigación ha recibido un importante empuje gracias a la colaboración científica establecida con el doctor Robert Sackstein de la Universidad de Harvard, recientemente nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Murcia, que apuesta por la modificación de las células mediante fucosilación para dirigirlas hacia los tejidos dañados. Las células madre mesenquimales fucosiladas pueden llegar mejor a la piel y son más potentes.

Vía y más información en: www.laverdad.es