La provincia de Cuenca se prepara para potenciar su oferta enogastronómica con el lanzamiento de una nueva convocatoria de ayudas dirigida a empresas del sector turístico. Arancha Poveda, delegada provincial de Economía, Empresas y Empleo, ha exhortado a las empresas locales a participar en este programa de incentivos que promueve el enogastroturismo como un motor de crecimiento económico y desarrollo rural. Este esfuerzo se enmarca dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia impulsado por el Gobierno regional.
La iniciativa, con un fondo de un millón de euros, busca impulsar proyectos turísticos que integren la gastronomía y el vino con la naturaleza, la cultura y el arte. Este enfoque innovador no solo enriquecerá la experiencia del visitante, sino que también fortalecerá la identidad turística de la región al fomentar la creación de una oferta de alta calidad.
Según indicó Poveda, estos fondos están destinados a una amplia gama de empresarios, desde hoteleros y restaurantes, hasta bodegas y queserías. Las ayudas permitirán financiar diversas inversiones, como la instalación de salas de degustación y catas, así como la implementación de puntos de recarga para vehículos eléctricos, una necesidad creciente en establecimientos turísticos.
La responsable de la Consejería de Economía, Empresas y Empleo alentó a los empresarios a aprovechar esta oportunidad para expandir sus negocios y adaptarse a las nuevas tendencias turísticas que el enogastroturismo representa. La subvención cubrirá hasta el 40% de la inversión total subvencionable, con un límite de 15,000 euros por cada una de las dos líneas de ayuda disponibles.
Las solicitudes podrán presentarse exclusivamente de manera telemática hasta el 13 de marzo de 2025, representando una única oportunidad para cada establecimiento. Los interesados pueden obtener más detalles sobre la convocatoria a través de la sede electrónica de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
Este programa promete ser una herramienta clave para revitalizar el entorno rural de Cuenca, atrayendo a un turismo más diversificado y sostenible que valore las riquezas gastronómicas y naturales de la provincia.