El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, anunció este miércoles un nuevo paso significativo en el ámbito de la integración laboral para personas con discapacidad. En un evento llevado a cabo durante su visita a la entidad Mentorallás en Nyíregyháza, Hungría, García-Page reveló que en marzo se abrirá un periodo de consulta pública para un decreto destinado a regular y afianzar el sistema de integración laboral y los centros de capacitación dedicados a este colectivo.
Durante su intervención, el presidente puso en valor la eficacia de los centros de capacitación presentes en la región, destacando la colaboración con el grupo Cecap como un ejemplo a seguir. Subrayó que estos servicios son vitales para desarrollar las habilidades individuales de las personas con discapacidad, facilitando su aprendizaje en una variedad de ámbitos y mejorando sus oportunidades de inserción laboral.
Castilla-La Mancha se perfila como un líder en este campo, superando la media nacional en la incorporación laboral de personas con discapacidad, con un notable 40% de los participantes en estos programas alcanzando un empleo estable. Este dato resalta la efectividad de las políticas implementadas en la región bajo el mandato de García-Page.
Además de su enfoque en la capacitación local, el presidente manifestó optimismo respecto a la posibilidad de colaborar con Hungría y otras naciones para acceder a ayudas de la Unión Europea. Resaltó la importancia de los proyectos conjuntos dentro del marco europeo, en concordancia con su visión de una sociedad más inclusiva y equitativa.
Acompañado por la consejera de Bienestar Social, Bárbara García Torijano, y el presidente de Cecap en Toledo, Andrés Martínez Medina, el presidente también visitó la Universidad San Atanas y el Servicio Social Szent Lukacs. Ambos centros desarrollan programas innovadores que no solo abordan el empleo sino también el bienestar comunitario de las personas con discapacidad.
García-Page recalcó que para consolidar las políticas sociales es necesaria una formación universitaria específica, asegurando así un servicio de calidad para las familias con necesidades especiales. En su discurso, definió tres condiciones fundamentales para la verdadera integración de las personas con discapacidad: el crecimiento económico que permita una adecuada redistribución de recursos, un enfoque social inclusivo que valore a las minorías y una igualdad de oportunidades genuina para todos.
El presidente concluyó su intervención con una reflexión sobre la «discapacidad del alma», refiriéndose a aquellos que se creen superiores a los demás, lanzando así un llamamiento a la humildad y la empatía social. Este enfoque humanista refuerza su compromiso con una Castilla-La Mancha inclusiva y solidaria.