El Gobierno de Castilla-La Mancha ha puesto bajo la lupa la provincia de Toledo después de confirmar la detección de seis casos de sarampión, con tres más aún en proceso de estudio. Esta situación fue revelada por Esther Padilla, la consejera portavoz del Gobierno autonómico, durante una rueda de prensa en la que respondió a las inquietudes de los medios respecto a este brote.
Dentro de los casos confirmados, se identifica que cinco pertenecen a profesionales del Hospital Universitario de Toledo. De estos, dos han sido ratificados como positivos, mientras que tres están siendo investigados. Por otro lado, el brote también afecta a cuatro individuos no vinculados al sector sanitario.
Ante la situación, la Consejería de Sanidad ha iniciado un meticuloso seguimiento de las personas infectadas para evaluar posibles contactos. Se insta a aquellos que hayan estado cerca de los contagiados a vacunarse de inmediato. Especial atención recae sobre los profesionales de la salud, a quienes se les ha aconsejado utilizar mascarillas tipo FFP2 para maximizar su protección en el ámbito laboral.
En un esfuerzo por prevenir una expansión del brote, la Administración sanitaria ha lanzado un llamado a la acción, sugiriendo que las personas nacidas después de 1970 se inmunicen contra el sarampión. Esther Padilla enfatizó la importancia de esta medida: «Es fundamental llevar a cabo un seguimiento, recomendar la vacunación y asegurar la protección de los profesionales que puedan tener contacto con otras personas», subrayó. Este llamado busca contener un problema de salud pública que podría escalar si no se toman las precauciones adecuadas.