En la comunidad de Marchamalo, ha comenzado una huelga indefinida organizada por el sindicato Comisiones Obreras (CCOO), en respuesta a las continuas denuncias sobre la reducción del personal de reparto de Correos en el área urbana. La situación se ha agravado debido a la falta de cobertura de bajas laborales, ya sean por enfermedad, accidente o razones de movilidad.
El sindicato CCOO ha venido alertando desde hace tiempo sobre las consecuencias de estos recortes en la plantilla, subrayando que la disminución del personal afecta directamente a la calidad del servicio que se ofrece a los ciudadanos. Las demandas del sindicato se centran en que Correos asuma sus responsabilidades como servicio público, asegurando el correcto funcionamiento del reparto y cubriendo las vacantes que se producen, para mantener una atención adecuada y eficiente.
La huelga no tiene una fecha de finalización prevista, reflejando el creciente descontento entre los trabajadores de Correos. Estos consideran que la situación actual compromete no solo sus derechos laborales, sino también el servicio que se brinda a los habitantes de Marchamalo. Los residentes ya han empezado a experimentar retrasos en el servicio postal, una circunstancia que podría prolongarse mientras no se alcance una solución al conflicto entre el sindicato y Correos.
Este escenario de descontento social pone en tela de juicio las políticas de recorte y gestión del recurso humano en Correos, una entidad que, al ser de carácter público, debe garantizar un servicio de calidad a la población. En Marchamalo, la tensión y el malestar son palpables, y la necesidad de una pronta resolución se hace cada vez más urgente para evitar un impacto mayor en la comunidad local.

















