En la última sesión plenaria del Parlamento de Castilla-La Mancha, surgió un acalorado debate en torno a la gestión del lince ibérico y la problemática de la sobrepoblación de conejos en la región. Francisco José Barato, portavoz de Desarrollo Sostenible del grupo socialista, aprovechó la oportunidad para resaltar los logros alcanzados por la administración del presidente Emiliano García-Page en abordar los desafíos del sector agrícola.
Barato enfatizó que la administración actual ha llevado a cabo cerca de 8,000 intervenciones para controlar la población de conejos hasta el año 2025, estableciendo un récord histórico. Según explicó, estas acciones se han facilitado mediante un sistema ágil que solo requiere la comunicación previa de los interesados, sin necesidad de autorizaciones complejas. Esta estrategia refleja, según el portavoz, un enfoque comprensivo y sensible hacia las demandas del sector agrícola, reconociendo no obstante que quedan desafíos por atender.
Desde febrero de 2025, el gobierno ha declarado la emergencia cinegética en más de 300 municipios, permitiendo la implementación de métodos ampliados para el control de especies. Durante las estaciones de verano y otoño, equipos especializados han trabajado en los puntos más críticos, supervisados por agentes medioambientales. Barato subrayó la necesidad de que los agricultores reciban medidas efectivas ante los daños causados por los conejos, reafirmando el compromiso de seguir adaptando las estrategias de gestión a las especificidades de cada región.
Además, el portavoz socialista destacó el incremento anual del presupuesto dedicado a ayudas para los seguros agrícolas, contrastándolo con los recortes que, según Barato, se llevaron a cabo durante el mandato del Partido Popular, con especial mención a la señora Agudo. En sus críticas, Barato acusó al PP de proponer soluciones simplistas y carentes de entendimiento sobre la complejidad del problema, calificando sus intervenciones como demagogia. Defendió el trabajo colaborativo del gobierno con técnicos, agentes medioambientales, agricultores y cazadores, en un esfuerzo por encontrar soluciones viables y sostenibles.
El debate refleja no solo un choque de propuestas políticas, sino también la importancia de una gestión ambiental adaptada y comprensiva para la región, que enfrenta el reto de armonizar el desarrollo agrícola con la sostenibilidad del entorno natural.
















