En el corazón de Toledo, la ciudad se engalana para celebrar el Día de San Ildefonso, su patrón. La festividad, que en este 2026 ha sido especialmente significativa, contó con la presencia del alcalde Carlos Velázquez, quien dirigió unas palabras a los toledanos recordando los momentos cruciales en la historia de la ciudad. Uno de los eventos más destacados de la jornada es el 450 aniversario del Teatro de Rojas, una joya cultural que ha sido trascendental a lo largo de los siglos y que en esta ocasión se convirtió en el escenario de los Honores y Distinciones del día.
Originalmente conocido como el Corral de Comedias del Mesón de la Fruta, el Teatro de Rojas ha sido un epicentro artístico desde el siglo XIX. Este recinto emblemático acogió la ceremonia donde se rindió homenaje a aquellas personas e instituciones que han desempeñado un papel importante en el progreso de Toledo. La relevancia del teatro perdura, consolidándolo como un símbolo cultural de la ciudad.
Sin embargo, el ambiente festivo de la celebración se vio ensombrecido por el reciente accidente ferroviario en Adamuz, Córdoba. En un evento anterior a la misa en honor a San Ildefonso, llevada a cabo en la Catedral Primada, el alcalde Velázquez expresó su solidaridad con las familias afectadas y envió sus deseos de pronta recuperación a los heridos. Aunque no se declararon días de luto oficial, la ciudad mantiene un «luto moral», lo que llevó a la cancelación del tradicional cóctel que sigue a la entrega de reconocimientos.
La historia este año también resalta el centenario de la Medalla de Oro de la Ciudad, un galardón que celebra la unidad y el compromiso de los ciudadanos toledanos. Desde su primera entrega en 1929 a la Virgen del Sagrario, esta distinción ha sido un reflejo de la cohesión social. En su intervención, el alcalde Velázquez destacó la importancia de este honroso reconocimiento.
Además de los actos institucionales y de los reconocimientos, Velázquez subrayó la trascendencia del día para Toledo. Animó a la ciudadanía a reflexionar sobre el legado de San Ildefonso, un pilar en la construcción de la identidad de Toledo desde su muerte en 667. Concluyó su discurso pidiendo que el patrón siga protegiendo a la ciudad y a sus habitantes, y alentó el desarrollo de proyectos futuros que continúen fortaleciendo el rico legado de Toledo.
Cada uno de estos eventos, cargados de historia y significado, destaca la abundante herencia cultural de Toledo, una ciudad que sigue construyendo su futuro mientras honra tanto su pasado como su presente, afrontando con valentía las adversidades que se presentan en el camino.

















