En la pintoresca localidad de Recas, en la provincia de Toledo, se ha llevado a cabo la tradicional celebración en honor a San Blas, patrón de los hortelanos, un evento que cada año, en febrero, reúne a la comunidad en torno a sus raíces culturales y espirituales. En esta ocasión, el delegado de la Junta en Toledo, Álvaro Gutiérrez, se unió a los festejos, subrayando la importancia de mantener vivas las tradiciones que identifican a esta región.
La Iglesia parroquial de San Pedro Apóstol fue el epicentro de la celebración religiosa, donde se ofició una misa especial en honor a San Blas. Acompañando a Gutiérrez se encontraba el alcalde de Recas, Eliseo Ocaña, junto a otros miembros de la corporación municipal y una multitud de vecinos y visitantes que llenaron el templo. La misa destacó por la presencia de miembros de la Hermandad de San Blas, quienes realizaron las ofrendas habituales de roscas y productos del campo, un gesto que refuerza la conexión entre la fe y el cultivo de la tierra, tan característico de esta comunidad agrícola.
La festividad, organizada por la Hermandad de San Blas en colaboración con el Ayuntamiento y las asociaciones locales, no se limitó a los actos religiosos. Tras la homilía, se ofreció un aperitivo, un momento distendido que permitió a Gutiérrez dialogar con los habitantes de Recas y compartir su admiración por la devoción y el espíritu comunitario de la localidad.
Durante su intervención, Gutiérrez aprovechó la ocasión para felicitar al alcalde Eliseo Ocaña y, por extensión, a todos los habitantes de Recas, reconociendo su fervor por San Blas y su firme compromiso con la preservación de las tradiciones que caracterizan a este municipio de la comarca de la Sagra. En Recas, la celebración de San Blas no es solo una festividad religiosa, sino una afirmación de identidad y un testimonio del vínculo entre la comunidad y su patrimonio cultural.
















