El Gobierno de Castilla-La Mancha ha decidido rebajar la alerta del Plan Especial de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones (PRICAM) a Fase de Emergencia, Situación Operativa 1. Este acuerdo fue alcanzado durante una reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI), donde se analizó la situación actual de las cinco provincias de la región, verificándose que los caudales de los ríos y los desembalses han comenzado a estabilizarse.
La reunión estuvo presidida por el consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina, quien estuvo acompañado por el vicepresidente primero, José Luis Martínez Guijarro, y el delegado del Gobierno, José Pablo Sabrido. El análisis incluyó información de las Confederaciones Hidrográficas del Tajo, Guadiana, Júcar y Segura, así como previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), que indican una evolución favorable para los días venideros.
Ruiz Molina enfatizó la decisión de mantener todos los recursos movilizados a disposición de los Ayuntamientos para afrontar posibles necesidades futuras. La desmovilización de la Unidad Militar de Emergencias (UME) también ha sido aprobada, con un agradecimiento especial a su «intensa labor», sobre todo en el Valle del Bullaque, Ciudad Real.
Por su parte, el Puesto de Mando Avanzado (PMA) será retirado de Porzuna, pero en Talavera, la Junta de Comunidades sigue contando con cuatro autobombas de INFOCAM en coordinación con CEPEIS. En El Robledo, se continúa con la limpieza y achique de agua, lo que demuestra un regreso gradual a la normalidad tras las inundaciones.
Desde que se activó el PRICAM el 5 de febrero, se han registrado 418 incidentes, principalmente relacionados con inundaciones y obstáculos en las vías públicas. Actualmente, siete carreteras de la red provincial permanecen cortadas: seis en Ciudad Real y una en Albacete.
Para el 15 de febrero, la AEMET no ha emitido avisos, y se prevén vientos moderados en zonas altas, lo que apunta a una mejora de las condiciones climáticas en la región. Esta situación ofrece un respiro para los ciudadanos y autoridades, quienes continúan atentos para responder a cualquier eventualidad.
















