En la localidad de Herencia, provincia de Ciudad Real, el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, ha anunciado un significativo impulso económico para los viticultores de la región. En los últimos días, se ha realizado el desembolso de 3,8 millones de euros destinados a 290 viticultores comprometidos en la restructuración de cerca de 1.000 hectáreas de viñedos. Con esta aportación, el total transferido al sector durante la presente campaña asciende a 12,3 millones de euros, fortaleciendo así la competitividad y resiliencia del viñedo local.
Este apoyo directo a los productores se complementa con la reciente adjudicación de resoluciones del Programa de Promoción del Vino en Terceros Países. Este plan está diseñado para realzar la competitividad de los vinos de calidad de la región mediante la apertura y diversificación de los mercados internacionales. Un total de 38 proyectos han sido seleccionados para recibir estas ayudas, que suponen una inversión conjunta de 4,7 millones de euros, respaldada por más de 2,3 millones en ayudas. El consejero Martínez Lizán explicó que el objetivo es potenciar tanto la consolidación en mercados existentes como la apertura de nuevas oportunidades comerciales, aprovechando los acuerdos de comercio recientemente firmados.
La visita del consejero a Herencia no solo tuvo carácter administrativo, sino que también se enmarcó en el contexto festivo del 42º Concurso de Gachas Manchegas, parte del reconocido Carnaval de Herencia. Este evento, que por primera vez se celebra bajo la declaración de Bien de Interés Cultural, es un escaparate de la rica tradición culinaria de Castilla-La Mancha. Acompañado por el alcalde Sergio García-Navas y la delegada de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural en la provincia, Amparo Bremard, Martínez Lizán subrayó el valor cultural y económico de las gachas manchegas y rememoró el esfuerzo gubernamental por regularizar el uso de la harina de almortas para el consumo humano, destacando su relevancia en la gastronomía rural y el turismo.
Finalmente, el consejero rindió homenaje al trabajo de los agricultores, considerados el primer eslabón de la cadena alimentaria. Afirmó que su labor es esencial no solo para la producción agroalimentaria, sino también para mantener viva la tradición culinaria que distingue a la región y contribuye al desarrollo económico del turismo rural.
















