El diplomático y periodista Javier Rupérez ha sido honrado con su inclusión como Miembro de la Orden de Santa Águeda, un reconocimiento que premia su destacada trayectoria y dedicación a causas sociales. La ceremonia se celebró en la histórica ermita de San José, justo después de la eucaristía realizada en el templo. El evento contó con la presencia del periodista Luis Fernando López, de El Mundo, quien había recibido la misma distinción el año anterior.
La ceremonia, que atrajo a una amplia representación institucional, incluyó al alcalde de Puertollano, Miguel Ángel Ruiz, y varios concejales del gobierno local, además de autoridades militares y de las fuerzas de seguridad. Durante su intervención, el alcalde destacó la importancia de reconocer a Javier Rupérez, subrayando que su carrera ha estado marcada por innumerables acciones y decisiones a favor de los más desfavorecidos y el apoyo a iniciativas solidarias.
Ana Valderas, presidenta de la Orden de Santa Águeda, lideró el acto, que concluyó con una actuación del grupo folclórico Virgen de Gracia, mientras se distribuían dulces tradicionales en forma simbólica en homenaje a las mujeres afectadas por el cáncer de mama.
Javier Rupérez posee un currículo impresionante que incluye una licenciatura en Derecho por la Universidad Complutense y formación en la Escuela Oficial de Periodismo. Durante su carrera, ha representado a España como embajador en organismos internacionales de gran relevancia como la OTAN, la OSCE y los Estados Unidos. Además, Rupérez ha ocupado diversos cargos políticos en el Congreso y el Senado, ha dirigido el Comité Antiterrorista del Consejo de Seguridad de la ONU y ha sido líder del Partido Demócrata Popular, así como presidente de la Internacional Demócrata Cristiana.
En la actualidad, Rupérez preside la consultora Rupérez International y la plataforma Denaria, además de ser miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas desde 2026. También ejerce como profesor en la Universidad CEU San Pablo y Villanueva, y es autor de varios ensayos, novelas y relatos. Entre sus numerosas distinciones, destaca la Gran Cruz de Isabel la Católica.
















