El vicepresidente de la Diputación de Ciudad Real, Adrián Fernández, fue el protagonista principal en un encendido debate ante una delegación de la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo. Desde su tribuna, Fernández defendió con fervor la necesidad de revisar el enfoque actual de gestión del Parque Nacional de Cabañeros, situado en la provincia. Con un tono apasionado, abogó por la reintroducción de la caza controlada, considerándola una solución efectiva para restaurar el equilibrio ecológico del área y mitigar el deterioro de su rica flora y el bosque mediterráneo que lo caracteriza.
Fernández no escatimó en palabras para expresar su argumento, describiendo su intervención como una «defensa a ultranza de la provincia». Según él, tanto la caza como el turismo cinegético son elementos esenciales de la economía regional. Su crítica se centró en la ineficacia de la política actual de manejo de fauna, sugiriendo que el aumento descontrolado de ciertas especies animales está amenazando la biodiversidad del parque, el cual se ha destacado históricamente por su diversa flora y fauna mediterránea.
Desde que se prohibió la caza en el parque en 2020, se ha evidenciado un incremento significante en la población de especies como ciervos, corzos y jabalíes. Este aumento, según expertos, ha obstaculizado la regeneración del encinar y el alcornocal, especies fundamentales para mantener el equilibrio del ecosistema del bosque mediterráneo. Fernández se pronunció contundentemente al respecto, declarando que el modelo de gestión no puede ser sinónimo de un crecimiento incontrolado de la población de estos animales. Exigió una revisión total del enfoque actual y criticó la falta de un modelo de gestión sólido.
Durante la sesión del Parlamento Europeo, se resaltó que el 2026 podría representar un punto crítico si no se emprenden medidas urgentes para detener el daño irreversible a la flora del parque. Fernández aclaró en sus declaraciones que no se está proponiendo una caza indiscriminada, sino una gestión técnica y sostenible. Subrayó la importancia de la caza no solo como una tradición, sino también como un motor económico y social imprescindible para las comunidades vecinas, como Horcajo de los Montes y Retuerta del Bullaque.
El debate también incluyó la intervención del presidente de la Comisión de Peticiones, el eurodiputado polaco Bogdan Rzonca, quien señaló la existencia de problemas sociales y deficiencias en la gestión del parque. Rzonca prometió que se llevaría a cabo una investigación en terreno y que los resultados se reflejarían en discusiones posteriores en Bruselas.
Por su parte, el alcalde de Horcajo de los Montes, Julián Fernández, reforzó la propuesta, afirmando que el parque no puede soportar la actual presión de la fauna sin causar un daño severo a la flora. Otros líderes locales presentes en la reunión coincidieron en la urgencia de reformar el actual modelo de gestión, destacando la importancia de encontrar un equilibrio entre la sostenibilidad ecológica y el desarrollo económico de la región.
La Comisión de Peticiones continuará con un escrutinio detallado de la situación, a la espera de respuestas definitivas desde Bruselas sobre posibles cambios normativos.















