El Comité de Empresa del servicio de autobuses urbanos de Guadalajara ha hecho un llamamiento para que la alcaldesa de la ciudad, Ana Guarinos, y el concejal de Transportes renuncien a sus cargos. Esta exigencia se produce en medio de un clima de tensiones entre los trabajadores del transporte público y las autoridades municipales.
Los trabajadores han manifestado su descontento alegando una gestión deficiente del servicio de autobuses urbanos, lo cual, según ellos, no solo ha mermado su bienestar laboral, sino que también ha deteriorado la calidad del servicio que los ciudadanos de Guadalajara reciben. Esta situación se ha intensificado en los últimos meses, llevando al comité a solicitar urgentemente estas dimisiones.
Los problemas relacionados con la gestión del transporte público en Guadalajara no son nuevos. Las quejas han abarcado desde una falta de mantenimiento adecuada en la flota de autobuses hasta horarios que no logran satisfacer las necesidades de la población. El personal de transporte ha comunicado en múltiples ocasiones su disposición a dialogar con el ayuntamiento para encontrar soluciones, aunque sus llamados parecen no haber sido atendidos.
Hasta ahora, ni la alcaldesa ni el concejal de Transportes han emitido declaraciones en respuesta a la solicitud de dimisión. Mientras tanto, los habitantes de la ciudad deben seguir lidiando con las consecuencias de un servicio que, según el Comité de Empresa, demanda una intervención urgente y reformas convencionales.
La situación aún está en desarrollo y los trabajadores del servicio de autobuses urbanos se mantendrán atentos a cualquier respuesta o medida que pueda emanar desde el gobierno local. Las próximas semanas podrían ser decisivas para definir el curso de esta disputa entre el personal del servicio público y las autoridades municipales.
















