En una mañana cargada de tristeza y compromiso social, Rocío Zarco, portavoz del Gobierno de la Diputación de Ciudad Real, lanzó un llamamiento a la Subdelegación del Gobierno para revisar conjuntamente los aspectos del sistema de protección a las víctimas de violencia machista que necesitan mejoras. Esta petición busca establecer soluciones concretas y diseñar una estrategia conjunta que fortalezca la lucha contra esta problemática social, a raíz del reciente asesinato de Ana María, una residente de 64 años en Castellón, presuntamente a manos de su expareja.
Las declaraciones de Zarco se realizaron tras un emotivo minuto de silencio celebrado frente a la Subdelegación del Gobierno en Ciudad Real como acto de repulsa por el crimen de Ana María. Durante el evento, Zarco expresó sus condolencias a las familias afectadas y reiteró el compromiso firme de la institución provincial en condenar enérgicamente y de forma constante estos actos de violencia.
La portavoz destacó la urgente necesidad de revisar la eficacia del actual sistema de protección. Aunque la Diputación no tiene competencias directas en este ámbito, Zarco afirmó que están dispuestos a colaborar en la identificación de fallas y en el desarrollo de soluciones que verdaderamente protejan a las víctimas, evitando así más tragedias. Acompañada de la diputada provincial Begoña Martín, Zarco defendió el papel primordial de las administraciones públicas como ejemplo en la lucha contra la violencia de género.
María José Escobedo, concejal del Ayuntamiento de Ciudad Real, se unió también a las condenas y lamentó profundamente el asesinato. Reafirmó el compromiso del Consistorio con la erradicación de la violencia contra las mujeres y subrayó la cooperación con el Centro de la Mujer para realizar talleres de sensibilización y actividades preventivas.
Por su parte, el subdelegado del Gobierno en Ciudad Real, David Broceño, manifestó su consternación ante este nuevo caso de violencia machista. Indicó que con esta tragedia, el número de mujeres asesinadas en el país este año asciende a siete, y alertó sobre un caso adicional bajo investigación en Castellón, donde una mujer y su hija podrían ser víctimas de un suceso similar.
Broceño enfatizó que la violencia de género no discrimina entre diferentes entornos sociales o económicos, destacando que Ana María era enfermera y su presunto agresor, un dentista jubilado. Además, compartió datos sobre el incremento del 51% en las atenciones del servicio 016 en Ciudad Real en los últimos seis años, subrayando una mayor sensibilización y uso de los recursos por parte de la población.
La jornada concluyó con un llamado unánime a la reflexión, acción y unidad de las instituciones y la sociedad en la lucha contra la violencia machista, enfatizando la necesidad de mantener una vigilancia constante y proactiva para prevenir más tragedias.
















